En la raya

La sequía…¿catástrofe?

columna joseluisEl ciclón “lidia” que bien que no entro en tierras sinaloenses por los daños observados en Nayarit y Jalisco, sin embargo, la falta de lluvia que ha representado este verano “seco” y que ha agudizado la sequía que arrastramos desde la primavera, viene a agudizar el de por si critico problema de nuestra agricultura, tanto que está a punto del colapso, si no llegan más lluvias en lo que resta del mes de octubre y convertir el ciclo otoño – invierno, el más productivo, en un fracaso que se aúna a la crisis de precios y mercados que arrastramos del ciclo 2022-2023.

 

El país está atravesando por una sequía que abarca el 80% de territorio nacional, tanto que los “frijoleros” de Zacatecas, los máximos productores del país, no pretenden sembrar por falta de agua y es muy probable, que en Sinaloa, el récord de casi 600 mil hectáreas de maíz que se sembraron en el ciclo que paso, se queda muy lejos el que está empezando.

 

El volumen de agua almacenado en el sistema de presas sinaloenses, apenas llega al 28 por ciento, más o menos 4500 millones de metros cúbicos, cuando se ocupa un promedio alrededor del 60% para garantizar todos los cultivos, volumen muy lejano del que tenemos.

 

Por lo que se calcula, que quitando las reservas indispensables para garantizar el consumo humano, el remanente solo alcanzaría para sembrar un 10 por ciento de la superficie que ocupa riego y son el maíz y las hortalizas, los cultivos de mayor consumo y cuyas cadenas de valor suman 200 mil millones de pesos, el 40 por ciento de nuestra flaca economía que tiene un valor anual de 500 mil millones de pesos.

 

El impacto puede ser muy severo y peor aún, si el gobierno continua sin apoyar la producción del ciclo anterior, y más si no incluye en el presupuesto 2024 dinero para gastos catastróficos en la agricultura, aunado a que continua con la frontera abierta para la importación de maíz y no si no se toman medidas para contener la voracidad de los productores horticultores de florida.

 

La falta de agua es un problema más, muy grave, si, pero todo puede empeorar si el gobierno no actúa con la certeza que esta crisis amerita.

 

“los productores unidos” que acudieron al “parlamento abierto” que instrumento la cámara de diputados para que expusieran sus demandas y propuestas, fue un escenario en el que la agricultura sinaloenses, los más pobres, por que no fueron los ricos, ni los grandes ricos, repitieron y repitieron (cada orador hizo lo mismo), que se requería un plan estratégico nacional, con políticas públicas de estado como considerar el campo actividad estratégica y hasta de seguridad nacional comento alguno, hasta proponer que para todo lo que decían necesitaba 130 mil millones en el 2024, el primer año del plan.

 

Mas de un diputado esbozo una sonrisa sarcástica y al paso de los oradores se fueron transfigurando en rostros hastiados y molestos de escuchar aquel lamento, como esperando que se podía decir algo distinguido de la crisis agrícola del país.

 

Con aquellas escenas, no falto un orador que advirtiera la apatía y desgano de los legisladores por lo que rompió en gritos y casi llantos, hasta que lo fueron a calmar, cuando veía que no obtendrían nada de aquellos que juraron y perjuran aun, la defensa de los más pobres y que al final solo harán lo que les ordene el habitante de palacio nacional. “ni un punto, ni una coma, le muevan al presupuesto”. Les ordeno.