columna joseluisEl auto engaño muchas veces es una buena medicina ante el fracaso, pero debe ser ante fracasos menores o controlados, pero en aquellos que va en juego el futuro de la encomienda, eso sí que es un desatino gigantesco, por que no habrá posibilidades de enmendar el error y lo que es peor, se van a repetir y agigantar.

 

Algo así le ocurre al gobernador Rubén Rocha que se engaña solo cuando afirma, como lo hizo ayer en su “semanera”, “yo no provoque el conflicto con la UAS” y que los funcionarios de la UAS “aclaren las acusaciones para que se desahoguen”, cuando el mismo gobernador a cometido gigantescas omisiones, errores y posiblemente ilegalidades, al permitir a su antecesor Quirino Ordaz Coppel una serie de irregularidades en su ejercicio de gobierno, del cual fue por cierto, su jefe de asesores y jamás dijo nada.

 

Así, en el acta de “entrega recepción” que establece la ley del mismo nombre, el gobernador recibió cuentas “mochas” que no debió de haber aceptado y denunciado a Quirino Ordaz Coppel ante la fiscalía del estado.

 

No dijo, ni hizo nada, bueno, si dijo, que todo estaba bien, cuando en realidad el ex gobernador arrastraba una serie de irregularidades en su administración, que los mismos diputados de MORENA condenaron y rechazaron el 2019, cuando Graciela Domínguez Nava, entonces presidenta de la junta de coordinación política del congreso de aquella legislatura, quien encabezo el rechazo a la cuenta publica de Quirino Ordaz del 2017 y 2018.

 

Múltiples observaciones hicieron los diputados de MORENA que acuso al entonces gobernador. Rubén Rocha estaba al lado del Quirino Ordaz en su gabinete y no dijo nada por supuesto, como tampoco dijo nada cuando Quirino Ordaz le entrego el gobierno con más de 4500 millones de pesos en deuda de corto plazo, prohibido por la ley nacional de disciplina financiera, como ocurrió también con el oscuro renglón de gastos en publicidad por más de dos mil millones de pesos que nunca aclaro y ya no se diga del estado “el kraken” de Mazatlán que construyo junto con el acuario de oscuro manejo.

 

Rubén Rocha gobernador no aclaro nunca nada y tan siquiera informo al pueblo de Sinaloa que se había embolsado 1400 millones de ISR de COPPEL y el grupo ARHE, que no entregaron al SAT y que ahora el SAT lo obliga a pagar tal fortuna, mientras que Quirino Ordaz por allá en Madrid y de vez en cuando por las islas canarias en España, bien gracias.

 

Y también se autoengaña al decir que el no ha perseguido a la UAS y sus funcionarios, cuando fueron el y sus diputados de MORENA, quienes hicieron el mamotreto de ley de educación superior de Sinaloa que resulto, según los jueces federales, inconstitucional y con lo cual pretendían violar la autonomía universitaria.

 

También ocurre cuando dice que la fiscalía general de Sinaloa, es autónoma y que la fiscal es la que decide que hacer, como si los evidencia de todo no condujeran al despacho del gobernador y las acusaciones al Dr. Jesús Madueña Molina no hubieran salido de su despacho después de que los universitarios se ampararan en contra del decreto de ley de educación.

 

No, el gobernador no pensaba ser tan desleal ni a su palabra ni a su conducta, como si los sinaloenses fuéramos tontos e ignorantes o que crea que como muchos gobernantes lo han hecho se podrá hacer siempre.

 

El apuesta a que ganara las elecciones próximas en el país y en Sinaloa, creyendo que no existe memoria o que con su ira, como su explosión en contra del grupo COPPEL, se harán realidad por su voluntad autócrata. Que equivocado esta. Lastima.