columna oswaldo villaseñor

 

¿El 2018 se repetirá en el 2021? La respuesta es; depende en que.

Si se piensa que se podría repetir el 2018 en el 2021 en un triunfo arrollador de Morena, tal parece que no. No se ven condiciones.

Si se piensa que el 2018 se podrá repetir en el 2021 con el voto a ciegas de los electores por Morena, tal parece que no. No se ven condiciones y el descrédito social que le pega al resto de los partidos grandes, ya le pegó al partido del presidente también.

¿Entonces en que se podría repetir el 2018 en el 2021?

En algo muy simple. La mayoría de la gente votará de nuevo por el candidato, por el mono, por aquel que tenga el perfil de candidato salvador, por aquel que le genere esperanza. En pocas palabras votará por el candidato irreverente.

En el 2018 la gente salió a votar no por los partidos, sino por el candidato irreverente, aquel que prometió cambiar todo, aquel que desafió al gobierno en turno y con el cual el pueblo estaba indignado. Ese candidato fue Andrés Manuel López Obrador.

Fue tal el peso del candidato presidencial que la gente le dio todo. No pensó, ni razonó en qué era bueno y qué era malo para su región y atendió el llamado de López Obrador. A ciegas votó por López Obrador y por casi toda su fórmula. Le dio Alcaldías, diputaciones locales, diputaciones federales y Senadurías.

La gente quería un cambió.

Pues bien, ese sentimiento de cambio persistirá en el ánimo y motivación de la gente para el 2021. Ahí, en eso sí, se repetirá el 2018 en el 2021.

¿Y el candidato irreverente, el candidato salvador; quién es o quién será? Aun se busca. ¿Habrá?.

Veamos.

1.-Todavía en las encuestas realizadas para finalizar el año, se pronosticaba un triunfo arrollador de Morena y del Presidente en las gubernaturas de los 14 estados donde habrá elecciones locales. En todas aparecía Morena como la fuerza electoral a vencer.

2.-En Septiembre del 2019, las diferentes encuestas colocaban a Morena con una aceptación social por arriba del 50 por ciento o arañando ésta cifra demasiada alta. Los escenarios cambiaban, cuando se medía a los “monos” o personajes que pudieran figurar como candidatos.

En el caso de Sinaloa por darnos un ejemplo, Rubén Rocha apenas y alcanzaba un 14 por ciento de intención de voto e Imelda Castro apenas un 6 por ciento cuando Morena traía casi el 50 por ciento de aceptación o intencionalidad del voto.

3.-Para Diciembre de 2019, la caída de Morena empezaba a notarse pero aun no era suficiente. Sus “monos” o supremos aspirantes empezaban a moverse y para los dos primeros meses del presente año se intensificaba el trabajo de posicionamiento de quienes pretenden aparecer en las boletas electorales.

3.-Al día de hoy las encuestas siguen mostrando números reveladores. Morena aun puntea como partido en varios estados, pero a la vez sigue cayendo vertiginosamente.

Sin embargo, el fenómeno a visualizar es que esa inconformidad social que empieza a provocar la caída de Morena en la aceptación o intencionalidad del voto, no la capta ningún otro partido, sino se va al reglón de los indecisos o voto no definido.

Hoy el porcentaje de indecisos o voto no definido, es mucho más grande que la intención de voto que trae cualquier partido. ¿Quiénes definirán el resultado de la elección? Los indecisos o voto no definido.

4.-¿Qué verán o en que basarán su posible definición los ciudadanos para orientar su voto? En algo muy sencillo. En el perfil del candidato.

La parte más difícil de la pandemia, aun no la sufre ni la padece la gente, los electores.

¿Y cuál es? Los estragos y saldos que deje en lo económico y en el estado anímico que deje en muchas personas por la muerte de un familiar, por la pérdida del empleo, por la nula ayuda recibida de los gobiernos, entre otras cosas.

5.-¿Pegarán los candidatos de la continuidad? Hasta hoy los diferentes estudios de opinión levantados dicen que no. Los gobiernos actuales saldrán raspados y desgastados. Unos por unas cosas y otros por otras. Algunos más y otros menos, pero habrán de pagar un costo político y social.

6.-Las diferentes proyecciones económicas que se han hecho, todas coinciden en que lo peor en esta materia está por venir y no hay nada que le pegue más en el ánimo a los electores que aquello que les pegue en el bolsillo. Algunas instituciones prevén una caída de la economía mexicana de hasta el 10 por ciento en su PIB y los más conservadores y el propio Banco de México prevé una caída del menos 4 por ciento.

Estos números traducidos en pérdidas de empleos, de oportunidades, de acceso a servicios de salud, de obra social que mejore la calidad de vida y sobre todo de pérdida de patrimonio y de seguridad personal, es un mundo. ¿Habrá gobierno que lo aguante? Muy cañón.

7.-Con este escenario que se prevé y con los números que empiezan a llamar la atención en las diferentes encuestas, que es el creciente aumento del casillero de los indecisos o del voto no definido, la atención ciudadana se centrará en el perfil de los candidatos.

La gente buscará un salvador, un candidato que genere esperanza, un candidato que promueva el cambio y genere empatía con el elector. Se busca uno.

8.-Lo cierto es que valdrá la pena buscar un perfil así en la larga lista de los supremos aspirantes por la gubernatura de Sinaloa. Ellos llevarán mano.

¿Rubén Rocha podrá ser un candidato irreverente que se ponga del lado de la gente? Hasta ahorita ha dado muestras y sobradas de que no. Ni le niega nada, ni le cuestiona nada al presidente y tampoco se ve que lo pueda hacer de manera local. Sus intereses se lo impedirán.

En el PRI, hasta ahorita no se ve una figura con tamaños suficientes para convertirse en ese salvador de la sociedad y si lo hay, no se ha mostrado así. Sergio Torres es un candidato considerado irreverente, pero no le alcanza para la gubernatura y ya no le alcanzó.

En el PAN, PAS, y resto de la chiquillada la ausencia de cuadros con perfil para ser un buen candidato, está más escasa aun.

9.-¿Buscarán los partidos un buen candidato en la misma sociedad? Ese es un camino que poco a poco y llegado el momento se tendrá que explorar. Por lo pronto, ahorita todavía es el tiempo de los partidos y estos andan en busca de un candidato que como requisitito tendrá que ser irreverente. La continuidad al día de hoy se complica, pero desde luego, los escenarios pueden cambiar.

Habrá que estar pendientes.

PASO A PASITO.-El presidente López Obrador encontró en la pandemia un buen pretexto para hacer o iniciar una nacionalización disfrazada del sector energético en México.

¿Por qué se aferra a la construcción de la refinería de Dos Bocas y a la extracción de más petróleo? Bueno porque son determinantes para nacionalizar de nuevo muchas áreas de Pemex donde ya se permite la inversión privada.

¿Nos parecemos más o no cada día a Venezuela?.

¿Quién pagará los costos de una energía eléctrica más contaminante y más cara? Ya empezamos a pagarla. Si no lo cree, revise sus recibos de la CFE.

UN PASITO MAS.-La Ley seca que no es seca se mantiene en Sinaloa. Nos volvemos a preguntar igual que el primer día que se decretó. ¿Bueno o malo?