columna joseluis

 

Tan solo en los últimos cinco días (del jueves para acá) acumulamos más de 30 mil infectados en el país y tres mil defunciones, es decir en cinco días se ha producido el diez por ciento de toda la pandemia del COVID-19 en México desde que empezó, evidencia indiscutible de que estamos en el peor momento de la enfermedad y demuestra que nos ha derrotado en esta primera etapa echando abajo las medidas sanitarias y las económicas de los gobiernos, es decir, un fracaso de todos ellos en el país.

 

No sé cuál será el rostro del presidente López Obrador cuando suba al avión este día que lo llevará con Trump con esta larga hilera de cruces, que si se le suman las que el RENAPO (Registro Nacional de Población) descubrió que del 19 de marzo al 19 de junio López Gatell reportó 20,394 defunciones mientras que el RENAPO tenía registradas 38,815 defunciones por coronavirus, es decir, una diferencia de 18,421 defunciones sin reportar, casi la mitad, cifra oculta que nos muestra que al día de hoy estaríamos llegando a las 50 mil muertes y todo apunta a que cerremos el mes de julio, si los registros de los casos y las muertes se corrigen, a alrededor de 80 mil muertos.

 

Estamos hablando de una catástrofe sanitaria en el país que obligará a todos los gobiernos, empezando por AMLO, a replantearse todo, empezando por reconocer el fracaso y aplicar un plan de contingencia y ataque distinto al que hasta ahora se lleva.

 

Es muy lamentable que esto ocurra, porque casi media población del país (65 millones) ha sido confinada a sus hogares y se perderá este enorme esfuerzo y sacrificio que han realizado. Y lo mismo ocurrirá con la economía cuando ya 500 mil empresas han quebrado y los que reabrieron tendrán que volver a parar.

 

La muestra ya nos la dio Estados Unidos, donde se forzó la apertura de todo, se eliminaron las medidas de contingencia y contención, y hoy ya tiene medio país de nuevo con tantos contagios como cuando alcanzó sus picos más altos.

 

Si los costos en Estados Unidos y en México han sido tan cuantiosos y se fracasa en las salidas de la crisis sanitaria, seguramente se dará un quiebre cuyo saldos negativos serán mucho mayores porque después será más difícil contener a la población.

 

¿Qué va a hacer el gobierno de México ante el fracaso? ¿Seguir con el no reconocimiento de la crisis sanitaria tal cual es y la catástrofe que se está dando?

 

Esto ya no es posible. El gobierno está obligado a reconocer el carácter de la pandemia, la crisis económica, sus errores e ineficacias y deberá construir un programa para todos los frentes que están reventando, incluida la violencia y la inseguridad, o estará él mismo dando la razón a quienes piden su salida.

 

Como dice mi amigo Adan Camacho Gámez, el pueblo de México no ocupa grandes cosas, con un programa de proveer alimentación a todos los hogares mexicanos con un apoyo temporal al desempleo de aquí a diciembre, con una inversión extraordinaria a todo el sistema de salud y con medidas enérgicas de seguridad y vigilancia de las calles y carreteras de todo el país, con eso tendríamos suficiente para detener la ola que nos aplasta.

 

Es tan grave lo que está ocurriendo en el país que para el gobierno ya no es posible que recurra a la retórica de los buenos y los malos, eso se acabó. O da resultados en serio frente a estos problemas o la crisis política crecerá en todo su esplendor. Ojalá y no.