columna joseluisAlejandro moreno, el líder nacional del PRI, después de haber prácticamente “bajado” de la contienda del Frente Amplio por México a Beatriz Paredes, se dibuja a sí solo, como un personaje político malvado y perverso, donde solo priva su interés personal. ¿Cómo explicar lo que hizo sin siquiera consultar con su candidata? ¿Cómo sacar de la competencia a Beatriz Paredes sin argumento válido?

 

Porque así son las cosas cuando no presento ningún argumento con prueba, sino simplemente su dicho y su voluntad, cuando una afirmación política como la que hizo y descalifico de facto a Beatriz Paredes, es una traición política, una jugada perversa y le importa poco lo demás.

 

Alejandro moreno le hizo daño a Beatriz Paredes, claro que sí, pero también se lo hizo a Xóchitl Gálvez, al frente amplio por México, y al mismo PRI, y todo esto, sospecho, por pura ambición personal.

 

El daño que provoca es a un proceso inédito de elecciones primarias entre dos precandidatos que se perfilaba como un ejemplo para la futura democracia mexicana, un daño a las precandidatas por que las desacredita al suponer un acuerdo que lastima a los ciudadanos electores, y en tercer lugar a un PRI en el que muchos de sus miembros se afanan en recuperar su prestigio, les anula dicha intención y los vuelve a reducir en el desprestigio.

 

¿Por qué expreso que lo que denota Alejandro Moreno es ambición? Por qué no encuentro ninguna lógica, como no sean sus apetitos personales, los que expliquen sus comportamientos, cuando Beatriz Paredes evidentemente creció como la lideresa nacional del PRI y emergió como el nuevo mando de ese partido, quien sin duda, en la ya inminente postulación de candidatura, gane o pierda la candidatura del frente amplio por México, será ese factor para el PRI y esto sin duda va en detrimento del liderazgo burocrático de Alejandro Moreno y sus vulgares acuerdos.

 

El frente amplio por México, debe seguir y realizar a como dé lugar la votación del domingo 3 de septiembre, porque muy seguramente, este día, Beatriz Paredes, va a confirmar que sigue en la contienda y por qué los ciudadanos, se como sea, deben acudir a las urnas para manifestarse en este importante evento democrático.

 

El frente podrá continuar seguramente sin Beatriz y sin la votación del domingo de darse el caso. Pero su voluntad debe de ser que eso no suceda, que el daño que pretendió Alejandro Moreno sea el menor posible y que la legitimidad y legalidad de quien emerja como candidato no resulte cuestionado de origen.

 

A Alejandro moreno, cuando lo veo actuar políticamente desde el 2021, me retrotrae en el tiempo y lo imagino un niño caprichoso, incontrolable, siempre insatisfecho y peleando por tenerlo todo, aunque no sea nada. Y así sigue el condenado.