columna joseluisPara noviembre se ha pactado el plebiscito sobre la construcción de la planta de fertilizantes en Topolobampo, la que lleva construida más del 50 por ciento ya, y que vecinos organizados de la región se han opuesto a que se concluya por considerarla violatoria a la legislación ecológica, controversia que se ha pactado entre la empresa, vecinos y el gobierno, se realice una consulta con el “Sí” o el “No” para la planta de fertilizantes.

 

Este acuerdo fue adoptado el martes pasado en la ciudad de Los Mochis por el gobernador del estado, Quirino Ordaz Coppel, el gobernador electo, Rubén Rocha Moya, el presidente municipal electo, Gerardo Vargas Landeros, y la empresa que construye la planta de fertilizantes, con el fin de terminar un tortuoso conflicto lleno de incertidumbres para una inversión superior a los 3 mil millones de dólares.

 

Dicha industria fue requerida desde hace mucho tiempo, precisamente por el desabasto de fertilizantes en el mercado mexicano, y con ello la necesidad de importar millones de toneladas que se aplican en la agricultura, porque hace mucho se le ocurrió al gobierno de Salinas de Gortari cerrar FERTIMEX, pilar nacional en esta industria.

 

Nos quedamos sin producción, y como muchos otros insumos industriales y agrícolas, nos quedamos sin producir y desde que se reactivó la idea de crear una planta de fertilizantes a raíz de que llegaba el gas por los gasoductos de CFE, se podría construir esta industria y otras muchas más, con un combustible más barato como lo es el gas.

 

Se diseñó el proyecto y se inició la construcción de la planta en Topo hace más de diez años y empezaron las reacciones mediáticas primero, y poco a poco de activistas ambientalistas, logrando reacciones del gobierno y juicios interminables que han frenado la obra y hoy está en el trance de si se concluye o se desmantela.

 

Tremendo dilema que se votará en las urnas, en donde estarán presentes los intereses de quienes comercializan fertilizantes extranjeros (tan solo en Sinaloa se vende un millón de toneladas) que representa el grupo CERES, con residencia en Los Mochis, y Agroindustrias del Norte, precisamente la artífice de la campaña mediática contra la planta de fertilizantes.

 

Son alrededor de 400 millones de dólares el valor del mercado de fertilizantes en Sinaloa, mercado que está en disputa. Se construye la planta de fertilizantes en Topo que ahorrará, garantizará y, seguramente, creará una oferta más benigna, o simplemente se sigue trayendo de Estados Unidos y conservando el negocio de los intermediarios o “coyotes”.

 

A ese reto se enfrenta el nuevo gobierno de Ahome, que encabezará Gerardo Vargas y que en la decisión se juega mucho de su gobierno. Si gana el “Sí”, que continúe la construcción habrá obtenido un gran triunfo. Si gana el “No”, será una mancha con la que vivirá su trienio.