columna joseluisEn política, siempre se presentan situaciones complicadas y difíciles de escudriñar, tanto que muchas veces se toman decisiones equivocadas, pero tratar de entender al gobernador Rubén Rocha lo es tanto, que no se sabe a quién acudir para que lo estudie y encuentre los fundamentos y explicaciones de su conducta política.

 

Nunca se entendió la razón de por que rompió con el PAS y Héctor Melesio Cuen, quienes habían sido hasta ese momento, sus aliados más firmes, leales y con mayores perspectivas de convertir a su gobierno en el más sólido y capaz frente a los problemas de la sociedad.

 

Nadie lo pudo explicar racionalmente, como no fuera una reacción de bajos instintos que solo se explican, por desajustes de personalidad o por que hubo razones muy delicadas imposibles de exponer en la opinión publica.

 

Pero lo cierto es que nadie le encuentra la cuadratura al circulo y menos que después continuo con la UAS, es un desenfreno político que lo ha llevado a violar la constitución general de la república y dedicar a la fiscalía general del estado, a la auditoria superior del estado. A la UIPES(Unidad de inteligencia patrimonial del estado), al SATES (sistema de administración tributaria del estado) y agarrar a cuanto medio de comunicación y periodistas quiso ponerse a sus ordenes, tanto que ya emulo a Quirino Ordaz en sus desvíos de dinero a los medios de comunicación.

 

Y lo que es peor, ahora que reaccionaron los universitarios con mitines en las oficinas de la fiscalía del estado en las principales ciudades del estado que congrego a miles, le da por reaccionar con el garrote en la mano, como una expresión de miedo, al cercar el palacio de gobierno con policías pertrechados, que ni en los peores momentos de la lucha contra el gobernador Alfredo Valdez Montoya

 

en 1971 y 1972, con aquel cuerpo de “halcones” que creo para reprimir a los estudiantes de la UAS.

 

Lastimosa, muy lastimosa, la imagen de un palacio de gobierno blindado por policías bloqueando todos los accesos para que ningún universitario pudiera penetrar al palacio del gobierno de Sinaloa, como se se tratara del castillo del rey y que lo amenaza una invasión.

 

Patético se vio el cuadro que monto el gobernador Rubén Rocha para proteger su castillo de la turba Uaseña, actitud vergonzante para cualquiera y mucho peor para un gobernador y ex rector de la UAS.

 

Y mas vergonzosa resulta su exposición en la “semanera”, cuando pretendiendo descalificar el apoyo a la UAS que ha patentizado reiteradamente el Subsecretario de la SEP federal Luciano Concheiro, lo denuncia como un “traficante de influencias” por que le había pedido el favor de que le ayudara pagandole una deuda a un amigo que le había quedado a deber el gobierno de MALOVA, como si eso fuera un pecado o un delito y que las deudas institucionales pudieran prescribir, rematando que “son iguales”, en alusión al rector Jesus Madueña Molina a quien no se cansa de insultar y estigmatizar como un poseído.

 

De verdad, da pena ajena, lastima por la sociedad Sinaloense.