
El Día Internacional de la Mujer este año 2025 forma parte de los treinta años de las plataformas de acción de Beijing; a diferencia del 25 de noviembre o del Día de la no violencia, es donde se tienen qué recapitular los avances que se han logrado, hasta dónde se ha llegado y sobre todo el camino que necesitan recorrer para de verdad acceder a una igualdad sustantiva.
La doctora Elizabeth Ávila Carrancio, académica e Investigadora de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y quien impartió la conferencia “Liderazgo sin barreras para el bienestar de las futuras generaciones de mujeres y niñas”, agradeció a la doctora Sofia Angulo de Madueña, Directora de la Unidad de Bienestar Universitario, la invitación para poder impartir esta conferencia a las mujeres de la Casa Rosalina.
Ávila Carrancio comentó que en lo que refiere a esta igualdad sustantiva de las niñas, las mujeres, y las universitarias, se empalme realmente en relación de la brecha salarial, a las reducciones de las violencias y en los nuevos liderazgos que hoy en día pueden tener las jóvenes y en la universidad se tiene un compromiso importante para poder destacarlas.
Recordó que, dentro de la matrícula universitaria, el 56.4% son mujeres, por lo que las jóvenes tienen una gran oportunidad para que realmente se empoderen y asuman los liderazgos necesarios para el relevo generacional de quienes en algún momento han estado luchando por los derechos de las mujeres.
Con respecto a las barreras sociales, Ávila Carrancio dijo que estas son estrictamente de índole cultural, o sea, que existe una discriminación activa que ni siquiera se percibe en los contexto culturales en sociedades como la nuestra que, como se fundan desde lo rural donde las producciones son de un nivel básico y este aspecto que todavía la provincia genera y la narco cultura que también es necesario mencionarla como un factor que no ha permitido tener un cambio acelerado como en otros estados.
Mencionó que, dentro de otras barreras, aparte de la narcocultura en esta violencia estructural, un discurso de los medios de comunicación peyorizado que todavía minimiza el quehacer de las mujeres, un discurso social donde éstas no son vistas como agente de cambio necesario para la transformación.
REDACCIÓN/VISIÓN CIUDADANA.