columna miguelOVIDIO GUZMÁN es hoy una preocupación para el gobierno de México, debido a su obligada extradición a Estados Unidos, donde pudiera convertirse en testigo protegido y delatar a gente del Cártel de Sinaloa y lo peor, es que pudiera involucrar a políticos mexicanos, tanto de gobiernos anteriores como del presente y lo que preocupa al gobierno de AMLO, es el momento electoral que se está viviendo en nuestro país, ya que algún señalamiento del hijo de Joaquín Guzmán Loera, en contra de algún político del actual régimen, pudiera “reventar” los planes del presidente de México y no es cosa menor, dado que la crispación política está cada día en aumento y una situación en que Ovidio Guzmán “salpique” a la clase política, pudiera dar un rumbo definitivo a este recién iniciado proceso electoral 2023-2024.

 

LA POLÍTICA Y EL NARCO parecen ser dos indispensables ingredientes de una necesaria asociación en la vida pública de la nación mexicana, algo que incomoda aún más al gobierno de Joe Biden y sobre todo, el impacto negativo que está permeando en torno a su reelección, por tal motivo, se le ve decidido a tomar drásticas acciones contra los grupos del narcotráfico de México y eso lo sabe el presidente Andrés Manuel López Obrador, además las condiciones personales de Ovidio Guzmán López, son prácticas para convertirlo en fácil delator, por su juventud y personalidad pasiva, sin embargo, falta esperar, pero forzosamente tenemos que contemplar, que Ovidio Guzmán sea factor en el proceso electoral, tanto de México como de Estados Unidos.

 

EL GOBERNADOR, Rubén Rocha Moya, no tuvo inconveniente en responder que se debe acatar la ley, en referencia al caso del exalcalde de Culiacán, Jesús Estrada Ferrero, dado que los tribunales electorales de la Federación, pudieran revertir él y/o fallo (s), aquí, independientemente de lo legal, el tema político movería totalmente el tablero, debido a la efervescencia que se vive en Sinaloa rumbo al 2024.

 

JEF HA SIDO PACIENTE durante el proceso al que ha sido sometido, del cual se aplicó el desafuero y la destitución como Presidente Municipal de la capital del estado, cabe aclarar, para quienes desconocen, que Estrada Ferrero es abogado y presume conocer totalmente la ley y es lo único en lo que ha basado su certeza de triunfo ante las instancias legales, sin embargo, en el terreno político, Jesús Estrada Ferreiro ya sufre de enorme desgaste y al final podremos ver, después de las resoluciones finales en los tribunales, qué cisión toma el conocido jurista culiacanense, porque no sorprendería que ya no deseé ser reinstalado como primer edil, simplemente demostrar su razón, pero claro, la política tiene cosas raras que de pronto hacen cambiar de opinión a propios y extraños y no podemos descartar que Estrada Ferreiro pudiera retomar otro aire.