
Culiacán, Sinaloa; junio 05 de 2026.- La diputada local priista Irma Moreno Ovalles cuestionó los resultados de la estrategia de seguridad implementada en Sinaloa, al señalar que las cifras de violencia continúan reflejando una realidad preocupante para la población, con homicidios, desapariciones y otros delitos que mantienen al estado en números rojos.
“Lamentablemente en la numeraria ahí están las consecuencias, seguimos con números rojos, seguimos con una violencia que cada vez pues va en aumento y sobre todo con más dolo, más odio y no vemos de qué manera vayan a contener todo esto y lo que buscan, pues sencillamente matizarlo como ahorita se comentaba, modificando números o trasladando etiquetas de homicidios quiero entender que ellos tienen su registro lo que queremos ver es que nos informen a la ciudadanía Cuando vamos a haber resultados porque tenemos ya casi 21 meses en esta situación”.
La legisladora afirmó que, pese a los operativos y al despliegue de fuerzas federales en diversos municipios, los resultados esperados aún no son percibidos por la ciudadanía. Consideró que la violencia sigue en aumento y que los hechos delictivos muestran cada vez mayores niveles de crueldad, por lo que urgió a las autoridades a informar con claridad cuáles son las acciones que se están implementando para contener la crisis de inseguridad.
Moreno Ovalles también expresó preocupación por lo que calificó como intentos de matizar la situación mediante modificaciones en las estadísticas o cambios en la clasificación de algunos homicidios, cuando, aseguró, la realidad que viven las familias sinaloenses es distinta, señalando que los números oficiales deben reflejar fielmente la magnitud del problema para que puedan tomarse decisiones efectivas.
Por lo que, hizo un llamado a mantener una estrategia permanente de vigilancia y seguridad, acompañada de transparencia y rendición de cuentas.
Además sostuvo que detrás de cada cifra existen vidas humanas, familias y comunidades afectadas, por lo que insistió en que la crisis de seguridad no debe minimizarse, ni reducirse únicamente a estadísticas, sino atenderse con acciones concretas que permitan devolver la tranquilidad a los sinaloenses.