
Culiacán, Sinaloa: abril 29 de 2026.- Debe considerarse la desaparición del Impuesto Especial a Productos y Servicios (IEPS) que se aplica a los combustibles, porque mantenerlo le resta competitividad a las empresas y productores de México en un mercado globalizado, planteó el Colectivo de Organizaciones y Empresarios (CORE33).
En su tradicional conferencia de prensa, quincenal, en voz del presidente del Consejo Nacional de Productores Acuícolas de Camarón, Carlos Urías Espinoza, se señaló que los altos precios a gasolinas y diésel también impactan en el costo de la electricidad y que cada vez está generando más molestia incluso entre consumidores domésticos.
“En los términos de competitividad, en un mundo tan conectado y en un mundo donde las mercancías viajan muy rápidamente y los costos de flete se han abaratado también mucho por volumen, esos altos precios nos están dejando fuera de competencia”, puntualizó.
Comentó que dicho impuesto se estableció desde hace varias décadas como un mecanismo para gravar a quienes se mueven en la economía informal (como se llama a empresas y productores que no pagan impuestos), pues necesariamente deben echar gasolina a sus autos, camiones y motos.
Sin embargo, lamentó, este impuesto termina por afectar a quienes ya pagan otros gravámenes, como el Impuesto Sobre la Renta, lo que les hace perder competitividad en el mercado, donde no sólo se compite con productores y empresas nacionales, sino también con las de otros países en donde no existe ese impuesto, y por tanto sus costos de producción son más bajos.
Como ejemplo citó el mercado de Estados Unidos, en donde el litro de gasolina es mucho más barato que en México, pues los norteamericanos pagan 19 pesos en estos momentos y además se están quejando, pues lo han pagado a 13 pesos.
En cambio en México, agregó, ese litro de gasolina, que es la magna, tiene un precio de entre 24 y 25 pesos, y el de Premium, está más elevado.
“Ese impuesto debe eliminarse. Si queremos ser competitivos, si queremos estar en un mundo globalizado, y si se están firmando convenios y tratados comerciales con medio mundo, pues tienen que quitarlo, porque si no, va a terminar ahorcando a su propia industria”, dijo.
Urías Espinoza lamentó que no obstante que México compró una planta refinadora en Estados Unidos, para producir gasolina y construyó una nueva en Tabasco, además de que rehabilitó otras, no se ha tenido como resultado gasolinas más baratas.
REDACCIÓN/VISION CIUDADANA.