
Culiacán, Sinaloa; enero 25 de 2026.- A nueve años de la desaparición de su hijo, Yosimar García Cruz, la madre buscadora María Isabel Cruz Bernal ofreció una entrevista en el atrio de la Catedral, donde se manifestó mediante un tendedero de fotografías que documenta el trabajo realizado a lo largo de casi una década de búsqueda y resistencia, desde la fundación del colectivo Sabuesas Guerreras.
En su testimonio, Cruz Bernal señaló que las imágenes exhibidas son apenas una parte del camino recorrido, insuficientes para dimensionar todo lo que una madre tiene que atravesar para mantenerse en la espera de que sus hijos regresen a casa, ya sea desde la naturaleza o frente a la violencia generada por la delincuencia y la omisión institucional.
Recordó que, en los primeros años de su lucha, no existían comisiones de búsqueda ni de atención a víctimas, lo que hacía el proceso aún más complejo y doloroso. Con el paso del tiempo y los cambios políticos, reconoció avances en la atención institucional, al señalar que actualmente existe una Comisión de Búsqueda que las escucha y una Comisión de Víctimas que, aunque a veces se mantiene ausente, está presente, además de un gobierno que, dijo, desde su llegada ha mostrado disposición para atenderlas.
María Isabel Cruz Bernal expresó que, “aunque el dolor persiste, la búsqueda me sacó del miedo de quedarme en casa sin hacer nada”.
Afirmó que las exhumaciones en fosas clandestinas y la necesidad de entender el contexto de las desapariciones la llevaron a transformar su lucha, aun cuando reconoce que gritar “lo quiero con vida” implica aceptar, en muchos casos, una realidad distinta. No obstante, subrayó que la exigencia se mantiene firme: justicia, verdad y la aparición de las personas desaparecidas.
Finalmente, hizo un llamado a la unión entre las víctimas de cualquier delito, al considerar que solo a través de la organización colectiva se podría generar un impacto real en el estado y en todo el país.
La manifestación y el tendedero fotográfico, explicó, no solo buscan visibilizar la ausencia de su hijo, sino la de miles de personas y el trabajo incansable de las madres que, como ella, no han dejado de buscar.
REDACCIÓN/CELINA FONSECA.