= Sensacional segunda vuelta para cosechar 15 puntos
= Cañeros de los Mochis, primer rival en “pley off”
= ¿Qué hizo Lorenzo Bundy para la transformación?
= Tomateros, además, líder en jonrones ¡con 63!
De ser un equipo que concluyó la primera mitad sobre terreno pantanoso -y hasta con riesgo de eliminación -, Tomateros de Culiacán, bajo la dirección de Lorenzo Bundy, experimentó una metamorfosis sensacional, durante la segunda vuelta (temporada 2025-2026 de la Liga Arco Mexicana del Pacifico), a un grado tal que ganó este giro complementario, con una ventaja de dos juegos sobre sus más cercanos perseguidores: Naranjeros de Hermosillo y Jaguares de Nayarit. ¿El saldo? 22-11.
Y no solo eso, sino que arribó, por el carril de la derecha, al primer lugar de la tabla general, aunque igualado con los mismos Jaguares de Nayarit, Naranjeros de Hermosillo y Yaquis de Obregón. Los cuatro contabilizaron 40 victorias y 28 descalabros; pero los criterios de la directiva de la LAMP (dominio entre si y run average) le concedieron a los felinos el primer sitio y a Tomateros de Culiacán el segundo. A Yaquis de Obregón el tercero y a Naranjeros de Hermosillo el cuarto.
¿Qué significa esto? Qué tras la primera ronda, de ganarla, Jaguares abriría en casa una eventual serie de semifinales y de seguir adelante, también iniciaría en Tepic la serie final. Tomateros, por ser segundo en el standing global, también comenzaría en su parque una posible semifinal e incluso hasta la gran final, de sufrir Jaguares un descalabro no presupuestado.
Nada mal.
Nada mal para un plantel, con una mediocre actuación en la primera vuelta, en la que finalizó con marca de 18-17, en un séptimo puesto, apenas por arriba de Tucson Team, Venados de Mazatlán y Algodoneros de Guasave, lo que le representó una magra cosecha de 5 unidades, situación que condenaba a los guindas a un máximo de 15 puntos y siempre y cuando ganara la segunda mitad, que fue exactamente lo que hicieron.
Ahora, después de un peleado final de calendario regular, Tomateros de Culiacán abrirá en casa, frente a los Cañeros de los Mochis, la primera serie de “play offs”. De ganarla, también iniciará aquí la semifinal e incluso la final, de no ser Jaguares de Nayarit el otro contendiente. La acción arranca este jueves, a las 18: 00 horas, en el estadio Tomateros.
Esto, sin embargo, ya es especulación. Lo único cierto es que ahí están los guindas, con papel protagónico de nueva cuenta, listos para dar una enorme satisfacción a los aficionados de Culiacán en estos tiempos, cuando tanta falta nos hace.
Veremos…
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Y bien.
Lorenzo Bundy relevó a Roberto Vizcarra en el timón de la nave guinda, cuando ya se habían jugado dos series de la primera mitad. Vizcarra entregó cuentas de 21-20. Números que amenazaban seriamente con tornarse de negro pálido a rojo escarlata. A partir de entonces, Bundy ha estado a cargo en 27 encuentros, de los cuales ha ganado19 y perdido solo 8.
Bundy siempre navegó con banderas desplegadas, excepto una mala racha temporal en la que sufrió cuatro derrotas al hilo, tres de ellas ante los Charros de Jalisco, lo que significó, a la postre, ceder el liderato de la tabla general.
Tras el arribo de Bundy al comando, el equipo permaneció prácticamente con el mismo roster con el que inicio la campaña, sin contrataciones espectaculares, ni cosa por el estilo. Es más: me atrevo a pensar que ha sido, la actual, la temporada con menor rotación de personal durante los últimos años. Con ese equipo, el “Chapo” Vizcarra apenas pudo triunfar en 21 de 41 partidos; el norteamericano, en cambio, acredito 19 éxitos en 27 encuentros.
Algo entonces debió haber hecho don Lorenzo para sacar del marasmo en el que se encontraban los Tomateros de Culiacán.
A mi juicio, Bundy utilizó un mucho del estilo de juego de Dave Roberts, el manager de los Dodgers de los Angeles: un máximo de cinco entradas para el pitcher abridor o hasta menos en casos de debilidad. No son pocos los juegos de solo cuatro innings para el inicialista y si muchos con movimientos en el quinto episodio. De ahí que el máximo ganador sea Aldo Montes, con apenas 4 victorias, seguido de Manny Barreda y Luis Desa, con apenas 3 cada uno. Y algo más: darle prioridad al equipo, al resultado, no al jugador en lo individual.
Otro detalle, la consistencia en una sola alineación -Ramón Ríos, Fernando Villegas, Orlando Martínez, JP Martínez y Joey Meneses – más la confianza depositada en peloteros como Luis Verdugo, Ichiro Cano y el joven Ruiz, que a la vuelta de un año ya estarán plenos en el estrellato.
Algo, en efecto, debió haber hecho Bundy, porque la transformación no fue obra de las mañanitas a la Guadalupana el pasado 12 de diciembre. Si hizo y le dio los resultados esperados.
En especial, atender, con meticulosa atención, a su cuerpo de pitcheo, sin olvidarse de una línea de bateadores que, entre paréntesis, conectaron la friolera de 63 jonrones -7 más que los Cañeros de los Mochis, su mas cercano perseguidor- y que finalizó el calendario como el segundo mejor, con .273, solo superado por el .289 de los Charros de Jalisco.
Excepto Dwight Smith, que se incorporo a mediados de diciembre, el equipo es exactamente el mismo que inició campaña y será este mismo con el que comenzará los “pley offs” porque la directiva guinda no hizo, por estrategia, ningún movimiento de sustitución, como si lo hicieron cinco de los ocho que están en postemporada.
Esto, hay que aclararlo, no quiere decir que Tomateros ya le ganó la serie a los Cañeros de los Mochis, no. Claro que no; pero si que existen elementos suficientes para pensar en un resultado exitoso hacia el final.
Pendientes pues.
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Y para terminar:
Seguramente usted ya tiene conocimiento de la manera en la que se desarrollará esta primera serie de “play off”, a ganar 4 de 7, sin aquello del “mejor perdedor” ni nada por el estilo. Por si no van de nuevo:
Jaguares de Nayarit recibe a Algodoneros de Guasave.
Yaquis de Ciudad Obregón, a Aguilas de Mexicali.
Y Naranjeros de Hermosillo a Charros de Jalisco.
¡Se aceptan apuestas!
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