El 7 de septiembre quedara marcado en la historia de Culiacán, como el día en que la sociedad civil culiacanense al unisonó, en un grito desesperado reclamo la PAZ, la paz que nos fue arrebatada a los habitantes de la capital sinaloense y que a la fecha las autoridades no han podido regresarla.
50 mil personas se dieron cita en los cruces la Avenida Álvaro Obregón y Calzada Ciudades Hermanas, teniendo como testigo el templo de la Lomita, donde desde temprana hora empezaron a llegar miles de ciudadanos, niños, personas de la tercera edad, todos con un anhelo, un grito ¡Queremos paz!
La sociedad culiacanense, le mando un mensaje a los gobiernos de los tres niveles, exigiendo la paz, un derecho consagrado en la propia carta magna, como lo es, velar por la seguridad de los habitantes del territorio nacional, ese derecho fue reclamado por las miles de personas que acudieron a la mega marcha, convocada por diversas organizaciones de la sociedad civil.
Hoy mas que nunca, se vio un Culiacán resilente, personas dispuestas a levantar su ciudad y dar a conocer el verdadero rostro de la perla del Humaya, donde habitan mas gente buena, trabajadora y solidaria, gente que le tiene un profundo amor a esta bella tierra de ensueño, como lo escribió Enrique Sánchez Alonso “Negrumo” en su canción Culiacán.
Gran reto tienen las autoridades, de responderle a los miles de ciudadanos que marcharon por la paz, de regresar la paz a los habitantes de Culiacán, pretender hacer vivir en la anormalidad, algo que quieren normalizar, como lo es la violencia incontrolable, en no vivir.
3 PUNTO CERO. – Una sola frase retumbo en la marcha, del corazón de los miles de habitantes de Culiacán exigiendo: “QUEREMOS PAZ”