
“Culiacán necesita instituciones honestas”: Obispo reclama acciones contra la impunidad.
Culiacán, Sinaloa; septiembre 13 de 2026.- En un mensaje dirigido a cientos de ciudadanos reunidos previo al inicio de la segunda marcha por la paz denominada “Culiacán Ponte de Pie”, el obispo de la Diócesis de Culiacán, Monseñor Jesús José Herrera Quiñónez, hizo un llamado a la reconciliación, al perdón y a la construcción de una paz sustentada en la verdad, la justicia y la responsabilidad.
Desde el templete instalado al pie de La Lomita, el obispo expresó su solidaridad con las familias que han sufrido las consecuencias de la violencia, incluyendo a quienes han perdido seres queridos, sus negocios o sus fuentes de trabajo.
Durante su mensaje, aclaró que el perdón no significa ignorar el daño causado ni renunciar a la justicia, sino que debe ir acompañado de verdad y responsabilidad.
“No puede haber impunidad si queremos paz, porque el perdón exige verdad, justicia y responsabilidad”, expresó ante los asistentes.
Herrera Quiñónez advirtió que el rencor y la venganza sólo profundizan el sufrimiento y generan más violencia, por lo que convocó a la sociedad a romper ese ciclo.
“La violencia genera más violencia. Por eso, en esta ciudad que ha conocido tanto sufrimiento, tenemos que atrevernos a romper esa cadena”, señaló.
Asimismo, destacó la importancia de mantener viva la memoria de las víctimas, de las personas desaparecidas y de las familias afectadas por la violencia, pero sin permitir que el recuerdo se convierta en un motivo para alimentar el odio.
El obispo también enfatizó la necesidad de contar con instituciones honestas, transparentes y comprometidas con el combate a la impunidad y la protección de la vida.
Dirigió además un mensaje a los servidores públicos y a quienes tienen responsabilidades en materia de seguridad y justicia, exhortándolos a desempeñar sus funciones con profesionalismo, respeto a la dignidad humana y alejados de cualquier acto de corrupción.
En una de las partes más contundentes de su intervención, envió un llamado a quienes participan en grupos generadores de violencia.
“Deténganse. Miren lo que está ocurriendo. Miren a las familias heridas, miren a los jóvenes, miren a nuestra ciudad. Ningún poder, ningún dinero, ningún territorio ni ninguna ambición valen más que una vida humana”, expresó.
Añadió que aún es posible cambiar de rumbo y optar por la vida y la paz.
Y finalmente recordó las palabras del Papa León XIV sobre la necesidad de desarmar los corazones para construir relaciones humanas basadas en la paz, y destacó que el cambio comienza en cada persona.
Antes de iniciar la marcha, agradeció la presencia de los participantes y señaló que caminar por la paz significa hacerlo por las familias, los niños, adolescentes y jóvenes de Sinaloa, así como por la justicia y la esperanza de un futuro mejor para Culiacán.
REDACCIÓN/CELINA FONSECA/VISION CIUDADANA.