
Culiacán, Sinaloa; octubre 21 de 2026.- El cierre de la empresa FETASA debe analizarse desde las condiciones actuales del mercado del acero y los cambios en el modelo de distribución, y no atribuirse exclusivamente a la inseguridad o a una posible mala administración, consideró el licenciado José Miguel Loredo López.
En conferencia de prensa, el empresario señaló que el sector enfrenta un contexto económico complicado, marcado por la contracción del mercado, el incremento de la competencia y las nuevas condiciones comerciales que permiten a los grandes fabricantes vender directamente a los consumidores, desplazando en algunos casos a los distribuidores tradicionales.
Explicó que anteriormente los fabricantes protegían a sus distribuidores al canalizar las ventas a través de ellos; sin embargo, actualmente los compradores pueden adquirir grandes volúmenes de acero directamente con las empresas productoras, lo que representa una desventaja para quienes dependen de la intermediación comercial.
Indicó que la reducción del mercado ha incrementado la competencia entre distribuidores, quienes enfrentan distintas capacidades financieras para sostener sus operaciones, mientras sus costos fijos continúan representando una presión importante.
Loredo López advirtió que la situación de FETASA podría repetirse en otras empresas del ramo si no se revisan oportunamente sus modelos de negocio y se buscan nuevas alternativas comerciales.
En ese sentido, planteó la necesidad de diversificar las actividades, buscar nuevas marcas y representaciones, explorar otros mercados y fortalecer la capacidad de negociación, innovación y adaptación ante las nuevas condiciones económicas.
Respecto a la inseguridad que afecta a Culiacán y a la contracción de la actividad económica, particularmente en la construcción, el empresario reconoció que se trata de factores que han impactado a los negocios de la ciudad. Sin embargo, sostuvo que no considera que estos elementos, por sí solos, expliquen el cierre de FETASA.
Por lo que ante esto, empresario llamó a los propietarios de negocios a vigilar de cerca sus finanzas, identificar oportunamente las señales de deterioro económico y tomar decisiones antes de que las pérdidas comprometan el patrimonio familiar. Recordó que, ante el cierre de una empresa, las obligaciones con los trabajadores deben recibir especial atención.
Por otra parte, destacó la importancia de recuperar el trato directo con los clientes y fortalecer la relación entre proveedores y consumidores, al señalar que la tecnología no debe sustituir la atención personalizada ni la calidad del servicio.
REDACCIÓN/CELINA FONSECA.