“La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía”, Proverbio árabe
PERFIL
Culiacán necesita algo más que una candidatura competitiva. Necesita experiencia, sensibilidad social, carácter y una visión de gobierno capaz de enfrentar los problemas que durante años han limitado el desarrollo de la capital sinaloense.
En ese escenario, María Teresa Guerra Ochoa reúne cualidades que la colocan como uno de los perfiles más sólidos de Morena rumbo a la elección municipal de 2027.
Tere Guerra no es una figura improvisada ni producto de una coyuntura electoral. Su trayectoria se ha construido durante décadas desde la defensa de los derechos humanos, las causas de las mujeres, la academia y el servicio público.
Es una mujer de lucha, acostumbrada a defender sus convicciones y a participar en espacios donde las decisiones requieren preparación, firmeza y capacidad de negociación.
Su paso por la Secretaría de las Mujeres de Sinaloa, su experiencia legislativa y su responsabilidad al frente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado le han permitido conocer tanto las necesidades sociales como el funcionamiento de las instituciones.
Esa combinación representa una fortaleza para una ciudad que requiere decisiones responsables y soluciones de fondo.
Pero su capital político no se limita a los cargos desempeñados. Tere Guerra ha construido vínculos con organizaciones sociales, sectores académicos, colectivos ciudadanos y mujeres que reconocen su trabajo.
Existe una base de simpatías y reconocimiento que puede convertirse en respaldo electoral, aunque su verdadera dimensión deberá medirse en el proceso interno y, llegado el momento, en las urnas.
Culiacán atraviesa circunstancias que demandan mucho más que discursos. La inseguridad, el deterioro de los servicios públicos, los problemas de infraestructura y la necesidad de recuperar la confianza ciudadana exigen un liderazgo con conocimiento, sensibilidad y determinación.
Tere Guerra tiene antecedentes que permiten considerarla preparada para asumir ese desafío.
Además, su condición de mujer representa algo más que una cuestión de género. Su historia personal y profesional habla de perseverancia, de abrir espacios y de defender causas incluso cuando hacerlo implica enfrentar resistencias. Esa experiencia puede aportar una perspectiva importante a la conducción del municipio.
Por supuesto, la candidatura de Morena todavía deberá definirse y existen otros aspirantes con legítimas posibilidades.
El respaldo ciudadano no puede darse por descontado ni sustituirse con reconocimientos públicos. Pero la trayectoria de Tere Guerra ofrece argumentos suficientes para colocarla entre las opciones que merecen una evaluación seria.
La capital sinaloense necesita recuperar su capacidad de respuesta, fortalecer sus instituciones y reconstruir la confianza entre gobierno y sociedad. Para ello, la experiencia debe acompañarse de cercanía, resultados y una visión clara de futuro.
Tere Guerra tiene trayectoria, preparación, carácter y una historia de lucha que la respaldan. Ahora tiene frente a sí la oportunidad de demostrar que esas cualidades pueden traducirse en un proyecto de gobierno para Culiacán.
Porque la capital no necesita solamente a alguien que quiera gobernarla. Necesita a alguien que conozca sus problemas, tenga la capacidad de enfrentarlos y comprenda que el poder público debe estar al servicio de la gente.
Y en esa discusión, Tere Guerra tiene mucho que aportar.
LABOR
Gobernar Culiacán en las circunstancias actuales exige algo más que administrar servicios públicos. Requiere sensibilidad social, capacidad de coordinación y una visión que permita atender las causas de la violencia. En ese terreno, la presidenta municipal Ana Miriam Ramos Villarreal comienza a mostrar una línea de trabajo que merece reconocerse.
El posicionamiento de Culiacán como primer lugar nacional en jóvenes atendidos mediante el programa Las y Los Jóvenes Unen al Barrio, de acuerdo con información del Ayuntamiento, representa un avance relevante en la participación municipal dentro de las estrategias federales de prevención de la violencia.
No es un asunto menor. En una ciudad donde la inseguridad ha golpeado la vida cotidiana, recuperar los espacios públicos, acercar oportunidades a las juventudes y fortalecer el tejido social constituye una tarea tan necesaria como compleja.
La alcaldesa ha entendido la importancia de mantener comunicación con el Gobierno federal y aprovechar los mecanismos de coordinación institucional. Su participación en la reunión convocada por la Secretaría de Gobernación refleja una disposición para insertar las necesidades de Culiacán en una estrategia más amplia de construcción de paz.
También resulta positivo que estas acciones se acompañen de actividades culturales, educativas, deportivas y jornadas comunitarias. La prevención no puede limitarse a discursos: necesita presencia en las colonias, atención permanente y alternativas reales para quienes enfrentan condiciones de vulnerabilidad.
Por supuesto, ocupar el primer lugar en jóvenes atendidos no significa automáticamente haber reducido la violencia. Todavía será necesario conocer las cifras de beneficiarios, los resultados del programa y su impacto en las comunidades. Esa evaluación permitirá distinguir entre cobertura institucional y transformación social.
Sin embargo, hay un mérito que debe reconocerse: colocar a las juventudes dentro de las prioridades municipales y fortalecer la coordinación con las instituciones federales es una decisión que apunta en la dirección correcta.
Ana Miriam Ramos tiene frente a sí una responsabilidad enorme. Culiacán necesita recuperar tranquilidad, confianza y oportunidades, pero también requiere autoridades que comprendan que la paz se construye desde las comunidades y no únicamente desde las instituciones de seguridad.
Su gestión será evaluada por los resultados que consiga sostener. Por ahora, el trabajo de atención juvenil representa una señal positiva que merece seguimiento y reconocimiento.
Porque una ciudad no comienza a recuperar su futuro solamente cuando disminuyen sus problemas, sino también cuando sus autoridades trabajan para evitar que las nuevas generaciones los hereden.
RESPALDO
En política, reconocer las decisiones que benefician directamente a la ciudadanía también es una forma de ejercer responsabilidad. Así lo entendió el dirigente estatal del Partido Verde, Ricardo Madrid Pérez, al respaldar la ampliación del subsidio a las tarifas eléctricas en Sinaloa, que a partir de 2027 incluirá el mes de abril.
La medida representa un alivio para miles de familias que enfrentan elevados consumos de electricidad debido a las condiciones climáticas del estado. La aportación federal adicional, estimada en más de 500 millones de pesos, refleja la importancia económica de esta decisión.
Madrid Pérez reconoció tanto la disposición de la presidenta Claudia Sheinbaum como las gestiones de la gobernadora Graciela Domínguez Nava, manteniendo una postura de coordinación institucional que fortalece la relación política del Verde con los gobiernos federal y estatal.
El posicionamiento también tiene una lectura política: el PVEM busca consolidarse como un aliado que acompaña decisiones con beneficios concretos para la población, particularmente en un tema tan sensible como la economía familiar.
El verdadero alcance del subsidio dependerá de su aplicación efectiva y de que los usuarios reciban el beneficio anunciado.
Porque más allá de los reconocimientos partidistas, lo importante será que la ampliación del apoyo se refleje en los recibos de electricidad de los sinaloenses.
RENUNCIA
Pese a que ya se esperaba, ayer cayó la sorpresa. Renunció José Carlos Cárdenas Mellado a la Dirección General del SATES.
Esto representa un movimiento importante dentro de la estructura administrativa del Gobierno de Sinaloa. No se trata de una dependencia menor, sino del organismo responsable de una parte fundamental de la recaudación y administración tributaria estatal.
Cárdenas Mellado había asumido el cargo en agosto de 2024, por lo que su separación abre una nueva etapa en un área estratégica para las finanzas públicas. Más allá de las razones de su salida, que deberán esclarecerse, el relevo adquiere relevancia por el momento político y administrativo que atraviesa la entidad.
Ahora la atención estará puesta en quién asumirá la dirección del organismo y qué señales enviará el nombramiento sobre el rumbo de la política hacendaria estatal.
Porque en el ejercicio del poder, los cambios de funcionarios no solamente modifican organigramas; también permiten identificar prioridades, decisiones y nuevos equilibrios dentro de una administración.
Ya veremos si este lunes ya hay un perfil adecuado para que la gobernadora Graciela Domínguez Nava le tome protesta.
marcoantoniolizarraga@entreveredas.com.mx
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