Parafraseando a la irreverente Laura León, esa “Tesorito” que nos regaló aquel éxito noventero “Dos mujeres y un camino”, podríamos decir que en la escena política sinaloense actual, Morena y su Cuarta Transformación andan más o menos en eso: una terna de damas buscando el boleto para la candidatura a gobernador. Estamos hablando de Graciela Domínguez, María Teresa Guerra Ochoa e Imelda Castro. Estas tres han recorrido cada rincón del estado desde febrero pasado, cuando el Consejo Nacional de Morena les dio la luz verde para buscar ser la coordinadora estatal y por ende, la candidata para la gubernatura. No han parado de darle vuelta a Sinaloa y a las bases partidistas, moviendo pieza a pieza en busca del apoyo que las catapulte al siguiente nivel.
Pero ojo, que esto no es asunto exclusivo para ellas. También hay cuatro caballeros metidos en este juego de poder. Ricardo Madrid, respaldado por el Partido Verde; Fernando García, por el PT; Jesús Ibarra, también Verde; y desde la esquina del gabinete rochista, Feliciano Castro, que, aunque camina con perfil bajo, sigue en la pelea a su modo. Sin embargo, la fecha clave es el sábado 27 de junio, porque ese día se cierra la inscripción de candidatos ante el Comité Ejecutivo Nacional de Morena. Ahí sabremos con certeza quiénes se lanzan oficialmente y si la nominación será, como se rumora, exclusivamente para una mujer. Hasta ahora, no hay una definición estricta sobre género, pero la apuesta fuerte es que Sinaloa irá con candidata femenina, a diferencia de San Luis Potosí, donde la cosa está todavía en el aire. Al final, la decisión dependerá del pacto que logre Morena con el Verde y el PT.
Mientras tanto, la incertidumbre vuela por doquier, pero algo es seguro: las mujeres no se están echando para atrás. Por el contrario, le están invirtiendo tiempo, esfuerzo y sudor. Sus filas están llenas de activismo y reuniones multitudinarias que demuestran claro el compromiso y la capacidad política de cada una.
Graciela Domínguez, Tere Guerra e Imelda Castro, como ya dije, vienen de las filas del PRD y cuentan con casi cuatro décadas de militancia en la izquierda mexicana. Han vivido y sufrido la lucha social, tienen experiencia legislativa y pública a raudales, esa que ya no se improvisa con un cursito rápido. Su desempeño habla por sí solo y la batalla será convencer tanto a la ciudadanía como a sus compañeros de la alianza 4T de que son las mejores cartas para llevarlos al triunfo electoral.
En cuanto a quién tiene el mayor empuje, Imelda Castro parece llevar la ventaja. Ojo, no por casualidad ella ha estado ocho años en el Senado, lo que le ha permitido tejer una red sólida con la dirigencia del PT. Sin embargo, está acompañada por un equipo no tan sólido: salvo Fernando García, el resto de sus allegados ha estado envuelto en varios escándalos y ha recibido críticas fuertes, lo que le resta puntos a su candidatura.
Tere Guerra y Graciela Domínguez no se quedan atrás. Ambas cuentan con el respaldo firme de la base morenista y tienen el lujo de no cargar con el lastre de escándalos o cuestionamientos por su trabajo partidista o público. Eso, sin duda, les da un plus en la carrera.
Por último, está el diputado Ricardo Madrid, quien representa al Partido Verde. A pesar de que en un momento no supo contestar la pregunta básica sobre el salario mínimo en México en la Cámara de Diputados —un desliz no menor para un aspirante gubernamental—, ha mostrado confianza y aseguró estar listo para gobernar el estado. Incluso sacó una encuesta en un diario nacional que lo coloca muy arriba en las preferencias, aunque todavía falta ver qué dice la realidad una vez que cierren las inscripciones y arranque formalmente la contienda.
Así que, amigos, mientras se acerca el 27 de junio, la expectativa crece y los reflectores se enfocan en estas candidaturas. ¿Será Morena capaz de confirmar a una mujer como abanderada en Sinaloa? ¿O habrá sorpresas entre los hombres de la contienda? Todo está por verse, pero lo que no cambia es la esencia de esta lucha de poder, esa que, como diría “La Tesorito”, nos tiene a todos atentos a este “camino” político con más de dos protagonistas y muchas más historias.