
Culiacán, Sinaloa, a 9 de abril de 2026.– Morena vuelve a apostar por la simulación. Con el discurso de la austeridad intenta vender el llamado Plan B como una solución, cuando en realidad es un nuevo intento por concentrar el poder y debilitar el equilibrio democrático del país.
Desde tribuna, el diputado Jorge González Flores fijó la postura del Grupo Parlamentario del PAN con un mensaje directo: no se trata de una reforma electoral, se trata de control político. Advirtió que detrás del discurso oficial no hay ahorro real, sino una estrategia para imponer decisiones desde el centro y reducir la capacidad de acción de los estados y municipios.
El legislador fue claro al señalar que limitar el presupuesto de los congresos locales es una medida engañosa. En la práctica, explicó, la mayoría de los estados ya se encuentran por debajo de ese porcentaje, por lo que el supuesto ahorro es mínimo y completamente irrelevante frente al tamaño del gasto público nacional. “Aquí el objetivo nunca fue ahorrar, fue controlar”, sostuvo.
Pero la contradicción es aún más evidente cuando, al mismo tiempo que hablan de recortes, impulsan medidas que obligarán a los municipios a incrementar el número de regidores. Es decir, más funcionarios, más burocracia y más presión financiera para los ayuntamientos. Una vez más, el discurso va por un lado y la realidad por otro.
Durante su intervención, González Flores advirtió que este tipo de decisiones no son aisladas, sino parte de un proyecto más amplio que busca debilitar el federalismo y concentrar el poder en el gobierno federal. “Quieren convertir a estados y municipios en simples oficinas del poder central”, señaló, al tiempo que alertó sobre el riesgo de perder los contrapesos que sostienen la vida democrática del país.
También cuestionó la forma en que se ha impulsado esta reforma: sin diálogo, sin apertura y sin escuchar a especialistas ni a las fuerzas políticas. “Aquí no se construyen acuerdos, aquí se impone una mayoría”, expresó, al criticar que se avance en cambios de esta magnitud sin un debate real.
El diputado panista subrayó además que la reforma evade los temas de fondo que verdaderamente impactan la democracia, como el uso de recursos públicos en campañas o la necesidad de fortalecer las condiciones de competencia. En lugar de atender esos problemas, dijo, Morena opta por modificar estructuras y concentrar decisiones.
Finalmente, dejó en claro que el PAN no será cómplice de una reforma que debilita instituciones y pone en riesgo el equilibrio del país. Reiteró que el compromiso de Acción Nacional es con los ciudadanos, con la democracia y con el respeto al federalismo.
Por ello, el Grupo Parlamentario del PAN votó en contra del Plan B, al considerar que no representa una solución, sino un retroceso que abre la puerta a un mayor control político desde el poder.
REDACCIÓN/VISION CIUDADANA.