Visión Ciudadana

SHEINBAUM Y LA COREOGRAFÍA….INSENSIBLES


+ Para el amigo Oswaldo Villaseñor nuestro solidario abrazo por el fallecimiento de su hermano Eusebio. DEP.

 

+ A la familia de nuestro amigo Antonio Yamaguchi un fuerte abrazo por su deceso. DEP amigo Toño.

 

En el espectáculo que se montó durante la reciente gira presidencial por Sinaloa, nos encontramos con un escenario escalofriante. Un jefe de estado que ríe y bromea mientras su pueblo llora en medio de la inseguridad y la violencia. Si hay algo más nefasto que la insensibilidad en un líder, es sin duda la burla. Y lo que observamos en esa visita fue un desfile triunfalista que elude la dura realidad que enfrentan los sinaloenses.

 

Mientras las madres rastreadoras, con la valentía y el dolor en sus corazones, arrastraban sus manos por la tierra en busca de sus seres queridos desaparecidos, el presidente y su séquito se paseaban como si todo estuviera en orden. Ese día, mientras el país lloraba la muerte de María Isabel Cruz Bernal, asesinada brutalmente, el gobierno optó por ignorar el clamor profundo y desgarrador de tantas familias que buscan respuestas. Así, se da una ausencia total de empatía que resulta insultante.

 

Y es que, lejos de reconocer el sufrimiento que permea el ambiente en Sinaloa, el discurso de la cuarta transformación se erigió sobre cifras que no reflejan la verdad. Se nos informó que los homicidios habían disminuido en un 50% y que se habían destruido más de mil laboratorios de producción de drogas. Todo ello, mientras su Mesías proclamaba que México ya no era un productor de narcóticos. Aquí hay una incoherencia que solo podría hacernos reír, si no fuera porque la tragedia social está al acecho.

 

La gente aplaudía, como si esta farsa tuviera algún sentido. Los discursos giraban en torno a un pueblo sinaloense “echado para adelante”, cuando en realidad este mismo pueblo vive ahogado por el miedo y la pérdida. En lugar de reconocer la devastación que ha traído la violencia, se minimiza, se niega, se desestimula hasta la tragedia. La risa y la tambora parecen ser el antídoto que el gobierno quiere inocular, pero que solo multiplica el desamparo.

 

Tomemos, por ejemplo, el desliz del gobierno con la carretera Mochis-Chihuahua. En un giro digno de Ripley, la presidenta se negó a priorizar una obra que ella misma había incluido en su plan de infraestructura. Ahora, se prefiere la carretera Guaymas-Chihuahua bajo el pretexto de fortalecer el puerto de Guaymas. Pero, ¿quién puede ver la lógica detrás de esto? El argumento parece más un capricho que una estrategia bien pensada. La interconexión y la ubicación estratégica son vitales, pero la memoria del gobierno es frágil.

 

Y qué decir de los productores de camarón, quienes son víctimas del contrabando rampante que, en complicidad con las autoridades aduaneras, está acabando con su sustento. Al escuchar que diariamente entran al país mil toneladas de camarón, es evidente que estos trabajadores están siendo atacados directamente por la indiferencia gubernamental. Jaime Sánchez Duarte, quien hizo un llamado a la presidenta durante su visita, no obtuvo más que silencio. Quizás esa sea, en efecto, la respuesta que han llegado a esperar.

 

Asimismo, los productores de maíz, quienes han sido anticipadamente alineados a seguir la narrativa oficial, siguen esperando soluciones a sus problemas. Ha pasado demasiado tiempo desde que comenzaron a acumular deudas, y el gobierno parece ignorar que muchos de ellos llevan tres años sufriendo pérdidas en sus cosechas. Mientras tanto, el maíz proveniente de Estados Unidos sigue fluyendo, convirtiendo la agricultura nacional en un mero sacrificio ante el altar de los intereses extranjeros.

 

En cada rincón de su discurso, el eco de la hipocresía resuena más fuerte. Mientras Sinaloa clama por ayuda, el gobierno presenta un espectáculo donde el aplauso y la coreografía tienen más peso que las vidas que se perdieron y las lágrimas que se derraman. Se celebran victorias vacías en un campo de minas, y el pueblo queda atrapado entre la necesidad de sobrevivir y la atención a un circo político que parece divertirse mucho más que ellos.

 

En conclusión, la gira presidencial en Sinaloa dejó claro que, sin importar cuántas cifras se presenten o cuántos aplausos se escuchen, el sufrimiento del pueblo no puede ser borrado con palabras. Ignorar la realidad de la violencia, el miedo y la desesperación no es gobernar, es burlarse de aquellos que han confiado en que sus líderes están ahí para protegerlos. La indignación debe ser nuestro motor, porque el silencio ya no es una opción.


  • 30/03/2026

No hay transformación si los gobiernos no llegan a todos los rincones de Sinaloa: Tere Guerra.

Culiacán, Sinaloa, 30 de marzo de 2026.— El compromiso del Congreso del Estado de Sinaloa con la justicia social...

  • 30/03/2026

Aseguran diversos objetos en revisión en el Centro Penitenciario Aguaruto

Culiacán, Sinaloa; marzo 30 de 2026.- Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, a través del Grupo...

  • 30/03/2026

Hospitales de Sinaloa garantizan atención en urgencias durante Semana Santa

Culiacán, Sinaloa; marzo 30 de 2026.- La Secretaría de Salud del Estado informa que, durante el periodo de Semana...

  • 30/03/2026

Reporta Secretaría de Salud alta médica de minero rescatado en Rosario

Culiacán, Sinaloa; marzo 30 de 2026.- El secretario de Salud, Dr. Cuitláhuac González Galindo, informó que fue dado de...

  • 30/03/2026

Resguardarán 250 vigilantes las instalaciones de la UAS durante las vacaciones de Semana Santa, con apoyo de la Guardia Nacional y cuerpos policiacos

  Culiacán, Sinaloa; marzo 30 de 2026.- La Dirección de Personal de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) se...