= El fallecimiento de Francisco Barrio Terrazas
= Su épica batalla por la gubernatura del Estado
= “Fue un fraude patriótico”: Manuel Bartlet
= Paga la UAS quincena y aguinaldos pendientes
= La respuesta de Richard Millán a las criticas
Ex senador, ex gobernador del vecino Chihuahua, Francisco Javier Barrio Terrazas, falleció este martes, 30 de diciembre, en aquella entidad. Era un hombre relativamente joven, a sus 75 años de edad; pero ya tenía algún tiempo retirado de la política, a pesar de que llegó a ser una de las personalidades más emblemáticas del Partido de Acción Nacional.
´¿Y cómo no iba a ser así, si allá por el verano de 1986, a sus 34 años de edad, estuvo a punto de convertirse en el primer gobernador panista de la historia, tras una cerrada contienda electoral contra Fernando Baeza, resultado cuya legalidad es motivo de discusión, todavía hasta nuestros días?
A final de cuentas, tras un agudo conflicto postelectoral -en cuyo desenlace el panismo nacional parecía no dar su brazo a torcer -, Fernando Baeza fue declarado oficialmente ganador con una cerrada ventaja sobre Barrio. Miguel de la Madrid gobernaba el país y Manuel Bartlet era su secretario de Gobernación, el mismo que hoy día se ha consolidado como un icono de la Cuarta Transformación. Alguna vez, en un arranque de sinceridad y honestidad, Bartlet llegó a definir el resultado de 1986 en Chihuahua, “como el fraude patriótico, que México requería para su estabilidad”.
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Y mientras el proceso electoral culminaba en Chihuahua, aquí en Sinaloa Francisco Labastida Ochoa era “destapado” como candidato del PRI al gobierno de Sinaloa, decisión que cayó como cubeta de agua helada -por decirlo de algún modo – en la humanidad de los no pocos que habían apostado su resto en favor del senador Ernesto Millán Escalante, en claro desacato a la reciente profecía del entonces gobernador Antonio Toledo Corro: “quien llegue lo hará como yo, siendo amigo del presidente, no hay otro camino”.
A mi y al compañero y amigo Francisco Chiquete, apasionados de este oficio, el relevante suceso político en Sinaloa, nos tomó totalmente fuera de base. Don Mario Vázquez Raña, el presidente y director general de la Organización Editorial Mexicana, nos había mandado a Chihuahua, a reforzar el área de redacción de sus periódicos, precisamente por lo ajustado de la disputa electoral. Don Carlos Figueroa, uno de los hombres de todas sus confianzas, fungía como su director regional, con jurisdicción en Mazatlán y Culiacán. Chiquete era el reportero de las fuentes políticas en Mazatlán. Quien esto escribe, aquí en Culiacán.
El equipo de refuerzos era grande. También llegaron por ahí compañeros de Durango, Monterrey, Torreón y de algunas otras ciudades. Casi todos regresaron pronto a sus respectivas plazas. A Chiquete y a mi, en cambio, nos dejaron allá por casi un mes: desde días antes del arranque del proceso y hasta prácticamente su definición. Sinceramente ya estábamos a punto de “tronar”; por fortuna, el “destape” de Labastida aceleró nuestro regreso a Sinaloa, previa escala en la ciudad de México, para la entrevista de rigor con el candidato, en las mismas instalaciones del Comité Ejecutivo Nacional del PRI.
Casi un mes -¿no Chiquete? – en el que nos toco vivir prácticamente de todo, lo que no sucedía en otras partes del país, en eventos similares. Y comer muchos burritos de harina, además.
Recordemos:
-La huelga de hambre del señor Luis H. Alvarez, presidente nacional del PAN. Don Luis mantuvo un ayuno de tres semanas -certificado – en la principal plaza pública de la capital de Chihuahua.
-La rebelión de los ciudadanos y ciudadanas panistas, que dejaron de adquirir productos en tiendas acusadas de haber apoyado la campaña de Fernando Baeza, estrategia que alternaron con otra: la de comprar productos perecederos y dejarlos abandonados en los estantes de las tiendas.
-La popularización del grito de campaña: “¡Barrios sí!” “Baeza no”, que en 1988 evolucionó a “¡Barbas si!” “Orejas no”, en la contienda presidencial entre Manuel Clouthier del Rincón y Carlos Salinas de Gortari.
-Imponentes manifestaciones diarias de inconformidad en el corazón histórico de la ciudad de Chihuahua.
Y:
-Amenazas de índole financiera, social y política, para radicalizar el movimiento y llevarlo a instancias internacionales.
Un nuevo México comenzaba a asomarse por los horizontes de nuestro país.
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A final de cuentas, nada pasó.
El panismo terminó por admitir el resultado y aceptar a Fernando Baeza como gobernador constitucional del Estado de Chihuahua, en la consumación del “fraude patriótico, para mantener la estabilidad política de la nación”.
A la vuelta de seis años, Francisco Barrio Terrazas volvió por sus fueros para derrotar, en 1992, a Jesús Macías, cuyo carisma como presidente municipal de Juárez, no le alcanzó para mantener al PRI en el poder.
Una elección, a propósito, empañada por una tragedia más que lamentable: el día de los cierres de campaña, una hija de Barrio perdía la vida en un accidente automovilístico, cuando se trasladaba de Ciudad Juárez a Chihuahua. Obviamente el acto se suspendió; pero no la elección, que Barrio ganó con facilidad, ya con Carlos Salinas de Gortari como presidente de México.
Barrio acaba de morir en su tierra natal.
Y con él se fue toda una generación de panistas de elite, que ejercieron el poder presidencial -Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa -; pero que no fueron capaces de sostenerlo ante Enrique Peña Nieto y que terminaron por caer, aparatosamente, ante la Cuarta Transformación.
Suyos los comentarios, amigo lector.
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En tanto.
Aquí en Culiacán, el gobernador Rubén Rocha Moya anunció, oficialmente, que este día, miércoles 31 de diciembre, quedaría cubierto el aguinaldo de los trabajadores de confianza de la Universidad Autónoma de Sinaloa, así como la segunda quincena a todo el personal, sindicalizados, de confianza y jubilados.
Antes de su información, a través de las redes sociales, el gobernador Rocha había acusado de recibido del mensaje de agradecimiento por parte del rector de la institución, el doctor Jesús Madueña Molina.
Un mensaje que el mandatario hizo extensivo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, sin cuyo apoyo, firme y decidido, simple y sencillamente, no hubiese sido posible el pago de las prestaciones y los salarios citados.
Buena noticia, que termina con la angustia de los trabajadores universitarios; pero todavía queda un pendiente:
El pago de primas vacacionales al personal jubilado.
Ya le informamos.
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Caramba.
Ya no sabe uno si reír o llorar con la reacción del presidente municipal de Elota, Richard Millán, quien con “el rancho ardiendo” se fue de vacaciones navideñas a Bear Lake, un punto turístico de montaña en el estado de California.
Lo peor no fue eso: sino que hasta lo presumió en sus redes sociales, con un candor y una ingenuidad digna de mejor causa. ¿O cinismo? Vaya usted a saber.
A las agudas y multitudinarias críticas, sin embargo, Richard responde con un “¿y que? Si mi dinero me costó. No le pedía a nadie para el viaje”. Y amenaza con hacerlo de nueva cuenta y las veces que le venga en gana. Hasta anunció que España -Madrid y Barcelona – sería su próxima parada.
¿Reímos o lloramos…?
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A manera de colofón.
Noche vieja y año nuevo.
Tristemente los culichis lo tendremos que celebrar con el modelo creado hace un año ya: cena, brindis y abrazos por adelantado, a las 22: 00 horas a más tardar, para regresar, velozmente, a nuestros respectivos hogares.
Así nos tocó y ni modo. Poco por hacer.
A nuestros lectores y amigos, nuestros buenos deseos para esta fiesta, ya le penúltima del calendario -todavía falta la Rosca de Reyes – y lo mejor para 2026: armonía, prosperidad y salud, que es lo verdaderamente importante.
¡Y salud! De la otra.
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