
Culiacán, Sinaloa; diciembre 16 de 2025.- Desde tribuna del Congreso del Estado, la diputada Paola Gárate denunció actos de acoso sexual, hostigamiento, violencia de género e inequidad en ascensos al interior de corporaciones policiales, con énfasis en el municipio de Ahome, y advirtió que “cuando denunciar te convierte en objetivo, el problema no es la denunciante: el problema es la institución”.
La legisladora dio voz al testimonio de la oficial Rosario Dignora Valdez López, policía municipal de Ahome, quien —señaló— ha presentado quejas ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos por hechos que describe como vejaciones, intimidación y represalias. “El uniforme no borra la dignidad; la dignidad es la primera placa que se porta”, expresó Gárate, al subrayar que las denuncias no pueden ser tratadas como un “tema interno” ni como un conflicto menor.
Al exponer datos derivados del propio testimonio, la diputada resaltó la desigualdad dentro de la corporación: en Ahome, dijo, la institución ronda los 950 elementos y apenas alrededor de 80 son mujeres; y, de acuerdo con lo narrado por la oficial, solo cinco mujeres han tenido oportunidad de obtener grado, y el más bajo. “Se les exige servir y arriesgar la vida, pero se les cierran las puertas del mando”, sostuvo.
Gárate advirtió sobre prácticas que, de confirmarse, reflejan “doble discurso institucional”: la existencia de una Unidad de Género sin protocolos y sin capacidad real de actuación, así como presuntos ascensos discrecionales o “a modo”. “Para unas y unos hay reglas; para otras, solo obediencia”, afirmó.
En su posicionamiento, la diputada también ubicó el problema en un contexto más amplio de subrepresentación y riesgo: recordó que, a nivel nacional, al cierre de 2022, solo 23.2% del personal de policías municipales era femenino, y que en la Guardia Nacional, al cierre de 2023, el porcentaje fue de 20.2%. “Donde hay menos mujeres, hay menos acceso al mando y más riesgo de abuso encubierto”, puntualizó.
Como parte de una ruta crítica-propositiva, la legisladora lanzó exigencias y propuestas concretas:
Al Ayuntamiento de Ahome y a su autoridad de seguridad pública: garantías inmediatas de no represalia, medidas de protección y acompañamiento, y separación preventiva de presuntos agresores cuando exista riesgo. “No se puede pedir valentía a las víctimas y, al mismo tiempo, dejarlas solas”.
A la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Sinaloa y a su presidente, Óscar Loza Ochoa: definición clara sobre la admisión de la queja, informe de estado procesal, medidas cautelares y plazos, y comunicación por escrito a este Congreso. “No responder también es una forma de violencia y revictimización”.
Un paquete de acciones institucionales: protocolo obligatorio para denuncias de acoso y hostigamiento con plazos y sanciones; concursos periódicos y transparentes para ascensos; fortalecimiento real y autónomo de la Unidad de Género; y reparación con garantías de no repetición. “Denunciar no puede ser firmar tu sentencia laboral”, remarcó.
Finalmente, Paola Gárate reiteró el compromiso del Congreso para acompañar el caso y exigir informes a autoridades y órganos competentes, advirtiendo que “jubilar o trasladar no es sancionar; es esconder”. “Proteger a las mujeres policías no debilita la seguridad pública; la fortalece”, concluyó.
REDACCIÓN/VISION CIUDADANA.