= Secretaría de Pesca, única del equipo original
= Diversas las causas de la dimisión
= Desde ceses fulminantes hasta salidas negociadas
= En CDMX, Rocha pide mudanza del Atlante a Mazatlán
De los 13 secretarios del despacho, que iniciaron funciones el primero de noviembre de 2021, a estas alturas ya solo queda uno, mejor dicho una, porque se trata de una mujer: Flor Emilia Guerra, que se ha mantenido, contra viento, marea y toda clase de borrascas, en el ministerio de Pesca, sino la número uno, si una actividad de suma importancia para la vida económica de Sinaloa.
Ha sido, en efecto, una rotación muy dinámica a lo largo de estos cuatro años y dos meses de la administración de Rubén Rocha Moya. Algunos se han ido para asumir distintos cargos de elección popular; otros para atender asuntos personales y algunos más por presentar resultados muy por debajo de la expectativa y otros por diferencias políticas e ideológicas con el ciudadano gobernador.
Lo que si queda meridianamente claro es que, salvo por motivos de promoción, ninguno o ninguna ha renunciado por su propia voluntad. Ya lo señalábamos hace un par de días en este nuestro espacio: nadie dimite por así desearlo. Las secretarías del despacho de un Ejecutivo son sinónimo de victorias políticas, de presencia cotidiana en los medios de comunicación -fama pues – y de una vida sin sobresaltos económicos por un buen tiempo. ¿Quién le dice adiós a todo esto? Pues, ni loco que estuviera.
En el caso de Enrique Inzunza Cazarez, secretario general de Gobierno, él solicito separación del cargo, para aceptar la postulación de MoReNa a ser candidato al Senado de la Republica; del mismo modo, Graciela Domínguez Nava dejó la secretaría de Educación para convertirse en candidata a diputada federal y María Teresa Guerra Ochoa, la de Educación, para buscar una diputación local que le representó, de paso, la presidencia de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado.
Ruth Díaz Gurria fue de las primeras en separarse de su cargo, que era la secretaria del Bienestar. Ampliamente recomendada pintaba para ser una secretaria de lujo; pero a los pocos meses ya estaba fuera del equipo. Simplemente no se adaptó ni al estilo de Rocha, ni a la ideología morenista.
Otro que duró solo unos cuantos meses, fue Héctor Melecio Cuén en la secretaría de Salud. Le hecho ganas; pero nunca superó diferencias irreconciliables con gente en extremo cercana al gobernador, hasta que un día fue cesado, de manera fulminante, por no haber atendido, aparentemente, una petición expresa del gobernador Rocha, con quien tampoco se acomodó, de plano.
Enrique Díaz Vega y Javier Gaxiola Coppel eran, por decirlo así, las posiciones para la iniciativa privada. Diaz Vega, como secretario de Administración y Finanzas; Gaxiola Coppel, en desarrollo económico. Tuvieron un arranque francamente alentador y parecían muy identificados con el gobernador; pero las relaciones vinieron a menos y también se fueron finamente, sin que se conozca, hasta ahora su nueva ubicación. En el caso de Enrique Díaz ya hasta lo candidateaban para un puesto de elección popular.
María del Rosario Torres se fue de la secretaria de Turismo, cuando Rocha consideró suficientemente cumplidos sus compromisos con el Partido Sinaloense. Aceptó un cargo de menor jerarquía, asi como Jaime Montes y José Luis Zavala, tras sus relevos de las secretarias de Agricultura y Obras Públicas, respectivamente.
Lo de Cristobal Castañeda, que inicio como secretario de Seguridad y Protección Ciudadana es otra historia porque es un caso absolutamente diferente.
Y finalmente, la salida de Maria Guadalupe Ramírez, de la secretaría de Transparencia, que es un tema del que todavía hablan los principales analistas políticos, aunque sin la profundidad que el caso ameritaba.
Y bueno, así las cosas pues.
Esta historia, sin embargo, aún no concluye. Ya el gobernador Rocha lo advirtió: “habrá más, en breve”.
Pendientes.
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Mientras.
El gobernador Rocha viajó este jueves a la ciudad de México. Ahora no fue para pedir apoyos extraordinarios para los productores de maíz, trigo o frijol, ni para solicitar más refuerzos de las fuerzas federales de seguridad. Tampoco para solicitar nuevos respaldos financieros para la Universidad Autónoma de Sinaloa.
El motivo de este viaje fue para entrevistarse con Mikel Arriola, presidente de la Federación Mexicana de Futbol -yerno del político sinaloense Heriberto Galindo, por si le interesa – a fin de explorar distintas alternativas para mantener el futbol de primera división en Mazatlán, donde se cuenta con un estadio mucho muy superior al de otras plazas del país.
Rocha también gestionaría, en menor escala, el regreso de los Dorados de Sinaloa -de la liga de expansión – ya a Culiacán, ya a Mazatlán.
Hasta donde sabemos, el gobernador invitaría al Atlante (franquicia que sustituyó al Mazatlán FC) a jugar sus partidos en el puerto -si no todos, si un buen porcentaje-, bajo el argumento de que este equipo no cuenta con un estadio propio, ni tampoco una afición que garantice su sostenimiento.
Al cerrar esta columna no había respuesta clara en ningún sentido.
En el caso de los Dorados, remitieron a Rocha a una entrevista con Jorge Hank Rhon, dueño de Cholos de Tijuana y Dorados de Sinaloa, sin que exista, al parecer, la mejor disposición en tal sentido del hijo de aquel político mexiquense, Carlos Hank González, alguna vez fuerte aspirante a la presidencia de la República.
Veremos qué es lo que pasa.
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CORTOS.- “Para tener la lengua larga hay que tener la cola corta y limpia, además”, solía decir el dirigente del Partido Sinaloense, Héctor Melesio Cuen Ojeda (qepd). Y esto viene a cuento por las acusaciones del diputado morenista, Serapio Vargas, contra sus compañeros de la oposición en el sentido de que “recibían una feria” para votar en un sentido o en otro, las iniciativas en discusión. Lomo le hizo falta a Serapio, por parte de los diputados del PAN, PRI y MC. Y en efecto, para tener la lengua larga, hay que tener la cola corta y limpia, además. Digo…ORALE.- Los años se transforman en quinquenios y luego en décadas. Recuerdo -en mis inicios como reportero, de lo cual hace mucho rato – a Gorgonio Meza, como dirigente estatal de la Central Campesina Independiente, lo que le representó ser diputado local y diputado federal, invariablemente al lado del PRI. Hoy, cincuenta y tantos años después, la familia sigue con la franquicia. Francisco Meza, hijo de Gorgonio, ha sido ratificado como líder estatal de la CCI y él, a su vez, confirmado su lealtad invariable a su nuevo partido. MoReNa, por supuesto…VAMONOS.- Delegados de la Secretaria de Relaciones Exteriores vienen a Culiacán y delegados se van, en una dinámica que se ha repetido con frecuencia. Y Nicolás Gutiérrez sigue ahí, inamovible, como el alma que maneja a la perfección el solar de la SRE, siempre de manera atenta y eficaz. Recuerdo a aquel viejo pitcher, Marte de Alejandro, eterno coach de los Yaquis de Obregón (en la liga Mexicana del Pacífico) a quien una vez pregunté su razón para no convertirse en manager del equipo. Me contestó: “mira hijo -yo era un chamaco de 17 años de edad – aquí ya tengo muchos años, con trabajo seguro; si me meto a manager, lo más probable es que me corran en un mes”. Y si…EPALE.- A propósito, termino de redactar esta columna a las 6 de la tarde del jueves 08 y tal parece que todo Culiacán se moviliza al estadio Tomateros -a juzgar por las solicitudes de tramite de boletos que llegaron a mi escritorio – con la esperanza de que la serie contra los Cañeros de los Mochis se extienda un día más y que mañana viernes tengamos beisbol de nuevo. Ya veremos…COLOFON.- Y hasta aquí por hoy. Nos vamos ya. Cuídense mucho y Dios los bendiga. Ahora y siempre.