… El resultado
…¿Qué sigue?
El viernes pasado, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) recibió una inyección de optimismo y esperanza con los resultados de la reingeniería integral aprobada por el voto abrumador de sus trabajadores, que alcanzó casi un 90% de respaldo. Este evento, que se enmarca dentro de un proceso democrático respaldado por el Centro Federal de Conciliación y Registro, no es meramente un hecho administrativo; es un hito en la historia de la institución que tiene profundas implicaciones para el futuro académico y financiero de la UAS.
Ahora, el rector Jesús Madueña Molina y el consejo universitario se encuentran en una posición fortalecida para negociar con los gobiernos estatal y federal un presupuesto adecuado que garantice el funcionamiento óptimo de la universidad. Este avance es crucial para solventar el déficit financiero, atender los rezagos laborales y cumplir con los compromisos adquiridos tanto con los trabajadores como con los proveedores. La consulta laboral, que antes despertaba incertidumbre por las implicaciones que conllevaba la modificación de varias cláusulas del contrato colectivo de trabajo, se ha transformado en una bandera de unidad y confianza hacia la administración actual.
Es necesario reconocer el valor inestimable de los trabajadores y jubilados, quienes han depositado su fe en el rector Madueña. Este respaldo masivo es un claro mensaje de que la comunidad universitaria está dispuesta a colaborar en la generación de una nueva UAS que atienda a las exigencias del desarrollo científico y tecnológico, así como a los retos que nuestra sociedad enfrenta en el presente. A medida que nos adentramos en esta nueva etapa, el compromiso de todos será esencial para construir las bases de una institución sólida y resiliente.
El próximo martes, el rector y el gobernador Rubén Rocha participarán en una reunión clave con figuras de alto nivel como la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado. En este encuentro se discutirá una propuesta integral que podría ser fundamental para el presupuesto 2026 que, se espera, sea aprobado por la Cámara de Diputados el 14 de noviembre. La importancia de esta cita no puede ser subestimada, ya que será un espacio donde las voces de la UAS se escucharán en el contexto de una discusión nacional sobre la educación superior.
La situación del maíz sinaloense también ha ganado protagonismo. Fortalecer el precio de este cultivo, cuya cosecha fue objeto de negociaciones en las recientes movilizaciones, es parte del compromiso asumido por el gobierno federal. Las sinergias entre la UAS y el gobierno estatal son vitales para garantizar el apoyo necesario, tanto para la educación superior como para el sustento económico de muchas familias en Sinaloa.
Con el respaldo de las instituciones gubernamentales, se vislumbra un horizonte claro donde los salarios, aguinaldos y prestaciones de los trabajadores de la UAS serán cumplidos a cabalidad. Este clima de certidumbre es necesario para afrontar los desafíos administrativos, laborales y académicos que se planteará en cada centro de trabajo. Pero, más allá de los ajustes, lo que se requiere en este trayecto es creatividad y profesionalismo.
La creación del fideicomiso Pro Jubilación Dinámica, que se plantea como un mecanismo para asegurar el bienestar de los jubilados, debe ser llevada a cabo con la mayor transparencia y colaboración. No pueden existir espacios para dudas o recelos que amenacen la confianza construida. En este empeño, la inteligencia colectiva de la comunidad universitaria resultará fundamental.
En conclusión, el reciente respaldo a la reingeniería de la UAS no solo es un triunfo en términos estadísticos. Es un llamado a la acción, una invitación a soñar y a construir juntos el futuro de una universidad que, desde sus cimientos, se erige como un pilar de desarrollo y justicia social en Sinaloa y más allá. Sursum Versus