Eres inmensidad libre sin límites.
Luis Pales Matos
Caía la noche con el fardo de penas de dos interminables jornadas. Las luces de El Castillo, el castigado penal de Mazatlán, lucían tristes y aún se respiraba la tensión que dominó el jueves y viernes de violencia. Las decenas de personas que se habían congregado en las afueras de la penitenciaría, desesperadas por la ausencia de información sobre el estado de sus familiares presos, tomaron la carretera México 15 frente a la cárcel exigiendo dicha información. La gravedad de lo sucedido el día anterior y ese mismo viernes explicaba la actitud y las acciones que se tomaron. Las consecuencias del bloqueo en esa importantísima vía de comunicación se sufrieron desde el primer momento.
Durante la toma de la México 15 arribó personal de la CEDH a la penitenciaría, coincidiendo con el Secretario de Seguridad y otros servidores públicos. Se dialogó con los familiares que habían tomado la carretera y se llegó al acuerdo de que pasarían diez señoras, parientes de internos, acompañadas por el Director del penal, nuestro Visitador Regional y otros funcionarios de Gobierno. Se hizo un recorrido por diferentes módulos del penal y las ciudadanas que entraron pudieron ver a sus familiares y observar la situación al interior que aún mostraba tensión, pero en la que se observó control de la autoridad. Al término de esa comisión acordada, la inconformidad seguía afuera.
A pesar del cansancio, de los nervios de más de uno de los funcionarios a punto de estallar, privó la prudencia y se escuchó de nuevo a los familiares que exigían entrar todos. El nuevo acuerdo contemplaba que otro grupo de 16 familiares entraría en una segunda inspección al interior de El Castillo. De nueva cuenta la CEDH hizo el debido acompañamiento. Se repitió la visita y las entrevistas con los familiares de la nueva comitiva. Con las noticias que traían quienes pudieron ingresar y la promesa de que el sábado 10 (siguiente día) se abriría el penal para la visita familiar, la calma regresó a la humanidad de los familiares presentes y el alma nos volvió al cuerpo a todos los que dimos seguimiento cercano a la crisis que surgió desde el jueves pasado.
Ese jueves amaneció como cualquier otro día del otoño tropical. Era día de visita. Las puertas de El Castillo se abrieron para recibir la visita de los presos. La esposa de uno de los internos llegó con la alegría de otras ocasiones, llevando en brazos a un pequeño. Luego de convivir un rato, esa ciudadana pensó en salir del penal para recoger al otro hijo que estaba en clases y regresar con él para la convivencia con el padre. El bebé se quedó con el progenitor interno, mientras tanto. Nada presagiada una catástrofe. Hasta el aire ocultó señales.
Cuando aquella madre regresó con el otro hijo El Castillo se había convertido en una sucursal del infierno. Había un enfrentamiento entre internos. El sonido de los disparos dominaba el ambiente. Nadie podía entrar. El desorden interno ponía en riesgo la visita y las autoridades buscaban establecer el control de la situación. Los temores de la madre se reflejaban en su rostro y en ese caminar nervioso de un lado a otro. Adentro, la tragedia la alcanzaría en lo más doloroso como madre: su bebé falleció en medio de un fuego del que era totalmente ajeno. La violencia, por lo demás cobró ese día nueve víctimas más entre los internos y 16 heridos.
Pero la crisis al interior de El Castillo no había dado la última palabra. El viernes temprano cobró la vida de otros dos reos. Todo ello convocaría a un nutrido número de familiares que se agolpó en las afueras del penal demandando información sobre sus familiares y, haciendo presión para entrar a la cárcel. La situación se volvió particularmente compleja. El día anterior, las llamadas de familiares fueron frecuentes a nuestras oficinas de la CEDH en Mazatlán. Dimos acompañamiento a familiares, en especial a la madre del bebé fallecido. El viernes fue muy complicado. Ante las noticias de ampliación del conflicto interno y de nuevas víctimas, familiares de internos se presentaron ante las puertas de El Castillo urgiendo información sobre los internos.
La respuesta no se dio con la premura que las circunstancias exigían. En esos momentos las familias demandantes no esperan. Por eso tomaron la carretera México 15. Un poco antes varios familiares y reposteros de los medios de Mazatlán hicieron presencia en nuestras oficinas. Denunciaron malos tratos a internos. Se les atendió y considerando la situación que se estaba conformando en las inmediaciones del penal, se acordó que nuestros visitadores hicieran presencia en el lugar. La México 15 había sido tomada y los visitadores caminaron buen trecho para llegar a El Castillo. En coordinación con las autoridades se escuchó y se realizaron las actividades ya señaladas arriba.
Una información que se dio a conocer por la Gobernadora es que el Gobierno Federal apoyará en la construcción de un nuevo penal en Sinaloa, con el fin de aliviar la sobrepoblación de internos. Es un proyecto que buscó sacar adelante en su momento el Gobernador Rocha. ¿Es bueno que se construya un nuevo penal? Sí. El actual de Aguaruto tiene más de medio siglo y está lleno de defectos. Pero seamos claros: tampoco será la solución a los problemas centrales que vive el sistema penitenciario en Sinaloa. El Gobierno Federal sigue teniendo un porcentaje importante de sus reos en las cárceles locales, lo que no es correcto. La reforma penitenciaria y judicial siguen priorizando la privación de la libertad para delitos cuyo juicio debiera llevarse en libertad. Ojalá que en la construcción del nuevo penal se contemple la edificación de centros de trabajo al interior: no los pequeños talleres de herrería, carpintería, etc. Crear fábricas permitiría dar empleo a muchos internos. Esos centros de trabajo significan ingresos para los internos y sus familias, ingresos para el sistema penitenciario y ganancias para quien invierta. Es campo atractivo para la inversión privada: pueden funcionar las 24 horas y las ausencias de trabajadores serían la excepción, además de la posible exención de algunos impuestos. Vale.
X@Oscar_Loza