Ir al contenido principal

Visión Ciudadana

PAS: SIN MUCHAS OPCIONES.

* Al bloque opositor o a la nada.

 

Al Partido Sinaloense (PAS), hoy dirigido por Robespierre Lizárraga, se le ha cuestionado su viabilidad como fuerza electoral y, sobre todo, su capacidad para seguir siendo una opción real dentro del entramado político sinaloense. Las dudas no son nuevas. Incluso forman parte de la conversación interna de sus militantes. Sin embargo, el PAS sigue presente por dos razones fundamentales: es un partido estatal con una trayectoria de 14 años y ha desempeñado, en distintos momentos, el papel de fiel de la balanza en la polarización política que se intensificó desde la llegada de Morena al poder.

 

Ser un partido local nunca ha sido sencillo. La legislación electoral lo limita a competir en elecciones estatales y municipales, mientras que los partidos nacionales tienen presencia en todo el país, mayores recursos y estructuras más amplias. Por ello, el PAS ha tenido que buscar alianzas y construir vínculos con otras fuerzas regionales. En su momento se acercó al PANAL de Elba Esther Gordillo y, en 2024, se integró a la coalición formada por PRI, PAN y PRD, tanto en la elección presidencial como en los comicios locales de Sinaloa.

 

No se trata de un partido improvisado. El PAS acumuló activos políticos suficientes para convertirse en la tercera fuerza de Sinaloa. Ese crecimiento ocurrió antes de la llegada de Rubén Rocha al gobierno estatal, pero desde entonces la ofensiva en su contra se volvió más evidente. Una parte importante de los municipios y diputaciones que obtuvo en 2021 terminó siendo cooptada mediante presiones, acuerdos y, según sus propios dirigentes, prácticas de cohecho y chantaje.

 

El objetivo político era claro: reducir al PAS a su mínima expresión y debilitar, al mismo tiempo, a la Universidad Autónoma de Sinaloa, institución estrechamente vinculada con su origen y con su principal liderazgo histórico, Héctor Melesio Cuén. La ofensiva contra la UAS fue un error político de enormes dimensiones. El gobierno rochista apostó a una operación de control institucional sin calcular el costo social y político. El PAS perdió a su dirigente más relevante, pero la base no desapareció; la Universidad resistió y el partido, contra los pronósticos, mantiene capacidad de reorganización.

 

La pregunta ahora es si esa capacidad será suficiente para sobrevivir. La respuesta depende menos de sus estructuras internas que de su capacidad para reconstruir sus vínculos con la sociedad. Un partido en crisis no puede limitarse a defender su registro o administrar sus derrotas. Necesita interpretar el momento político, reconocer las tendencias predominantes y tomar decisiones estratégicas.

 

El escenario nacional no deja demasiado margen para la ambigüedad. La disputa política se ha definido entre un proyecto de concentración de poder impulsado por Morena y una alternativa de democracia liberal encabezada por sus opositores. En esa confrontación, el PAS deberá decidir si permanece aislado, esperando conservar espacios locales, o si se integra de manera clara al bloque opositor a la Cuarta Transformación.

 

Desde una perspectiva estrictamente electoral, la segunda opción parece la más viable. Las elecciones concurrentes y la creciente polarización obligan a los partidos estatales a establecer alianzas con fuerzas nacionales. Además, si el objetivo es impedir que Morena consolide una mayoría constitucional en el Congreso de la Unión y avance en el control de los gobiernos estatales, cada voto opositor debe ser utilizado con inteligencia.

 

El PAS no tiene muchas opciones. Puede replegarse y correr el riesgo de volverse irrelevante, o asumir una definición política firme, fortalecer sus nexos democráticos con la sociedad y participar en la construcción de una alternativa nacional. Su supervivencia dependerá de no confundirse con la nostalgia de sus antiguos liderazgos, sino de convertir su experiencia, su base social y su identidad sinaloense en una propuesta renovada.

 

No está muerto. Pero tampoco está a salvo. La política, como la historia, no perdona la indecisión.

  • 01/10/2026

“Sinaloa no necesita cambios de escritorio, necesita resultados”: Sergio “Pío” Esquer

Culiacán, Sinaloa; 01 de octubre de 2026.- Ante la reciente reestructuración del gabinete anunciada por la gobernadora interina Graciela...

  • 01/10/2026

Prepararse para conservar la calma: la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la UAS realiza simulacros en vivo e imparte técnicas de contención emocional ante situaciones de alerta en Sinaloa

Culiacan, Sinaloa; octubre 01 de 2026.- En respuesta a las demandas actuales de seguridad y con el firme compromiso...

  • 01/10/2026

Aprueba Comisión de Derechos Humanos acuerdo para comparecencias de aspirantes al Consejo Consultivo del IPPDDHP

Culiacán, Sinaloa; 01 de octubre de 2026.- La Comisión de Derechos Humanos del Congreso del Estado aprobó por unanimidad...

  • 01/10/2026

IEES buscará coordinación con autoridades para garantizar seguridad en el proceso electoral 2027

Culiacán, Sinaloa; octubre 01 de 2026.- El consejero presidente del Instituto Electoral del Estado de Sinaloa (IEES), Arturo Fajardo...

  • 01/10/2026

IEES lanza convocatoria para integrar consejos distritales y municipales rumbo al proceso electoral 2027

Culiacán, Sinaloa; octubre 01 de 2026.- El Instituto Electoral del Estado de Sinaloa (IEES) publicó este 1 de octubre...