columna oscar loza ochoa

 

El fracaso policial es en realidad

el fracaso del Estado mismo.

Patricia Figueroa

 

El Foro escucha sí estará presente en Sinaloa. Ya se ha anunciado por los promotores a nivel nacional y por las autoridades universitarias, que la sede será la Torre Académica y que el día 14 del presente mes se realizará dicha jornada. Bienvenido este nuevo esfuerzo que dará la palabra a las víctimas del delito y cuyas conclusiones reclaman de antemano un espacio en el mar de propuestas en materia de seguridad. Ya realizamos un evento similar el pasado 30 de agosto, que fue de muy buen nivel y que también hará llegar sus preocupaciones y propuestas al nuevo gobierno.

 

Se ha asegurado que vendrá Alejandro Encinas, futuro subsecretario de gobernación. Qué bueno que haga presencia en el Foro y permanezca en el durante los trabajos. Hay dos razones de peso que reclaman su permanencia: para que escuche de viva voz las quejas y peticiones de las víctimas y de grupos sociales agraviados y no faltarán familiares de desaparecidos, desplazados o deudos de víctimas de homicidio que deseen ser escuchados más de cerca. Si vienen personeros del nuevo gobierno, escuchar en serio les permitirá ir forjando la agenda que debe estrenar la llamada IV transformación de la República.

 

La convocatoria que se promoverá en los días siguientes, por la presencia de las instituciones y personalidades que invitan, seguramente volverá insuficiente el espacio de la Torre Académica y esperamos que a la presencia masiva le acompañe el entusiasmo y coraje que despiertan el crecimiento del delito y la impunidad. Hay cosas en el terreno de la seguridad (inseguridad, mejor dicho) que tienen que ser abatidas y establecer programas en los que creamos y respaldemos.

 

Llamamos la atención sobre los grupos sociales agraviados que por falta de recursos no pudieron hacer presencia con varios representantes en el foro anterior. Sería muy bueno que se haga un esfuerzo para que un grupo de desplazados esté presente y que las rastreadoras de Ahome y El Fuerte no dejen de asistir. Lo mismo aplica para las madres del sur del estado que tienen hijos desaparecidos. Y buscar apoyar la presencia de yoremes mayos.

 

La experiencia en el nuevo foro debe ser más rica, sobre todo si los ponentes del primero revisan y enriquecen sus ponencias. La reflexión colectiva les dio elementos nuevos y muy valiosos para redimensionar los problemas y las propuestas que ya se hicieron. Hay puntos que demandarán su propio espacio y la claridad de las opiniones: ¿Perdón y olvido? Las víctimas tienen la palabra. En el foro del día 30 dijeron Ni perdón ni olvido. ¿Deben seguir las fuerzas armadas en la calle? La expresión de la mesa que trató el tema dijo No.

 

La violencia será el punto de mayor gravedad, pues los saldos que recogemos después de observar su desenvolvimiento por año o por sexenios, nos dejan cifras demoledoras en desplazados, desaparecidos y en asesinados. Resolver el problema no es tarea de dos o tres años. Reclama el concurso de toda la sociedad, pero en primer lugar otro tipo de visión de los problemas, otra autoridad pues. La disposición ayuda, el fortalecimiento de las instituciones también y una sociedad muy activa en la vida pública ni se diga.

 

A lo mejor el Foro escucha no dará para profundizar en los modelos policiales que se han desprendido del Plan Puebla-Panamá o de la Iniciativa Mérida, pero no faltarán voces que reclamen la importancia de la soberanía de nuestro país en materia de seguridad y la necesidad de sacudirnos el estigma de que somos el patio trasero de los Estados Unidos y que sólo encuadramos dentro de su espacio vital en el renglón de la seguridad.

 

Seguramente veremos a más de un par de las autoridades de primer nivel en el estado. No será malo que hagan presencia, pues para el caso del gobierno de la entidad escucharán reclamos muy sentidos y de cerca, que deberán contemplar en los siguientes años que les restan. Muchos ciudadanos nos podrán decir que no adelantarán nada en lo que resta de su gobierno. Que el pasado reciente así lo confirma. Pero existe la opinión de quienes no dejamos de considerar, que en los reclamos del pasado había pasión, coraje y convicción, pero que ahora se suma un nuevo elemento: el tsunami del 1º de julio. Fue un mensaje sin palabras y que contiene todos los discursos posibles exigiendo un cambio de todo, hasta de cielo. Y eso nadie lo puede ignorar, ni los más remisos gobernantes.Vale.

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