columna juanmanuel

Una vez más, tengo que admitir que muchas veces he pensado que nuestros políticos no pueden ser más cínicos, para encontrarme de nuevo con esas desfachateces aparentemente inverosímiles.

No tienen límites en sus contradicciones y en sus desvergüenzas, y les vale.

La más reciente que he visto es por la mandamás del Congreso del Estado de Sinaloa, diputada Graciela Domínguez Nava, con su afirmación de que están analizando si reducen los ingresos de los diputados locales, que con dieta y apoyos suman 192 mil 821 pesos mensuales.

Y entonces, la traducción puntual de lo señalado por la diputada morenista es: “estamos analizando si seguimos violando la constitución política de Sinaloa”.

No hay en este asunto más de dos sopas, y se sustentan en si la diputada Domínguez sabe o no lo que señala la constitución estatal, de que ningún servidor público en Sinaloa puede tener un salario mayor al del gobernador.

Por obvias razones, tengo que inclinarme a que la presidenta de la Junta de Coordinación Política y jefa máxima en la cámara de diputados local conoce muy bien lo que dice el artículo 145 de la constitución local.

Entonces, sabe perfectamente que están violando la ley.

Y esto, apreciado lector, para nada es algo que se pueda someter al análisis y a la eventualidad de si lo siguen haciendo o corrigen; la constitución y nuestras leyes están para respetarse, y punto.

También eso debe saberlo la hoy diputada morenista, quien hay que puntualizarlo para nada es una novata toda vez que fue legisladora y coordinadora de la fracción parlamentaria perredista durante los tres años de la quincuagésima novena legislatura local.

Procédase pues con apego estricto a lo señalado en la constitución, y dejen de faltarnos al respeto a los ciudadanos sinaloenses.

Recuerden lo que tanto dijeron de que los sueldos de los legisladores son ilegales e insultantes, y el montón de veces que criticaron a la mayoría priísta por no corregir esa burla a los sinaloenses.

 

ALCALDE ELECTO COBARDE

Ante las amenazas y los intentos de intimidación, debo reiterarles a esos políticos cobardes y a su partido MORENA que ningún miedo les tengo.

Pueden seguir enviando a sus gatilleros a insultar y golpear, pero de ninguna manera impedirán con ello que siga diciendo las verdades que veo.

Aunque no dan la cara, es evidente que detrás de esos ataques está el presidente electo de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro, y miembros de su partido político.

Por sus contenidos, resulta muy fácil entender la filiación política de los operadores de esas cuentas en las redes sociales desde las que se organizan campañas difamatorias en contra de quienes nos hemos atrevido a decirles sus verdades.

Me advierten colegas y amigos que tenga cuidado con Estrada; que es un secreto a voces que tiene o ha tenido nexos con poderosos narcotraficantes, y que los ha protegido desde sus cargos en el poder.

Reitero una vez más que ya hace muchos años que aprendí a vivir sin miedos.    

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