Apesta

columna juan manuel partida circular

 

Efectivamente, como dice el gobernador Quirino Ordaz Coppel, la entrega de colchones viejos revestidos para aparentar que son nuevos resulta un insulto y una burla para los sinaloenses.

Por ello, debe procederse con energía en contra de quienes resulten responsables, caiga quien caiga.

No parece ser solamente un engaño por parte del proveedor de esos colchones; hay que ser muy burro o actuar como cómplice para no advertir el fraude.

A la vista parecían nuevos, sí, pero refieren que era muy fácil advertir el hedor.

¿En serio nadie en el gobierno se dio cuenta?

El escándalo es mayúsculo, y con mucha razón.

Debe por ello actuarse sin miramientos, y es obligación del gobierno del estado informar con detalle sobre lo sucedido.

Inadmisible resulta para la sociedad que el asunto se resuelva en lo oscurito, con el pretexto de que las investigaciones obligan al silencio de los acusadores, y de que se debe privilegiar la presunción de inocencia.

Esa perrita ya ha mordido mucho.

La sociedad estará vigilante, y no va a tolerar que le vuelvan a dar atole con el dedo.

 

 

EL EMPERADOR

Tengo que preguntarme si en el entorno cercano al alcalde electo Jesús Estrada Ferreiro no hay una sola persona que se atreva a pedirle o recomendarle que se deje de tantas zurradas.

Porque hasta pareciera que se las aplauden, pues cada vez que tiene oportunidad las repite y hasta las aumenta.

Son tantas y tan absurdas sus incongruencias, sus groserías y su falta de seriedad y de respeto hacia los demás, que al convencimiento creciente de que le faltan noventa centavos para el peso se agrega por puro sentido común que es también rematadamente cínico y tonto.

No hace mucho promovía amparos contra JAPAC y gritaba que no se puede limitar y menos cortar el servicio de agua potable porque eso violenta la constitución, y ahora como alcalde electo advierte que su gobierno cortará de inmediato el suministro del vital líquido a quienes se retrasen en sus pagos.

Y mientras cacaraquea también que debemos ser responsables en el pago de impuestos, dice que él no paga los casi cincuenta mil pesos que debe por tenencia vehicular… porque es un cobro ilegal.

Confirma que cerrará la avenida Obregón para su acto de toma de protesta, porque cientos de miles de culiacanenses andan relinchando de ganas por ir a verlo, casi a punto de una huelga de hambre.

Que será un evento abierto a todo el que quiera ir, y no elitista para unos pocos.

De los perjuicios que provocará al tráfico vehicular de la más importante vialidad de Culiacán, está visto que le importa un soberano cacahuate.

Es además un intolerante llorón, que se queja de que la prensa fifí lo trata muy mal.

Se siente la mamá de los pollitos, pero todavía no llega y ya tiene todo cagado el gallinero.

Quizás esté compitiendo a ver quién se cansa primero: él con sus locuras o los periodistas con nuestras críticas.

Facebook