José Luis López Duarte

Los colchones. ¿Quién pagará?

columna joseluis

 

No sé si habrá algo peor en el gobierno de Quirino Ordaz que el tema de los colchones podridos, y seguramente lo arrastrará en su vida política, como al gobernador Marín de Puebla, que se convirtió en el “Góber Precioso” después del affaire en el que se vio envuelto, golpe que seguramente tiene seminoqueado al gobernador, pero le urge reaccionar.

 

Quienes cometieron este error es indispensable sean suspendidos y sancionados, además corregir el error y elevar las acciones de solidaridad con los afectados, que resulta primordial.

Las noticias de los colchones podridos seguramente dieron la vuelta al mundo y aquí en Sinaloa provocó una irritación social mayúscula que, sin simplificar el error ni aprovechar el momento, no debe quedar impune por ninguna razón y sobre todo porque lastimaron a la ciudadanía y golpearon a su propio gobierno.

 

Cuando azotó la tormenta del 19 de septiembre, nadie fue responsable de los descuidos de la trayectoria que siguió el agua y por lo tanto de no asumir las medidas de precaución pertinentes en Culiacán, y así, como si nada, el director de protección civil se lavó las manos cuando existieron las evidencias de su descuido y negligencia. Entonces ni los diputados, ni el gobernador exigieron cuentas a nadie después de haberse inundado más de cien colonias en la capital.

 

No pasó nada entonces, y todo el mundo continuó en sus cargos y sin enfrentar ningún cargo mientras que cientos de miles de culichis aún a un mes de aquel evento todavía siguen lamiendo sus heridas y buscando como recuperar lo perdido.

 

Seguramente, de acuerdo a la línea de mando del gobierno estatal, toda esta operación está a cargo del secretario general de gobierno, Gonzalo Gómez Flores, a quien no se ha visto aún en ningún teatro del desastre y ni ha dicho nada cuando es el director de operaciones del gobierno quirinista.

 

El golpe ya lo recibió el gobernador, el estigma lo acompañará siempre, pero lo peor sería que no se atreviera a dar un golpe en la mesa y poner un “hasta aquí” en tanta superficialidad en el área de gobierno y control de desastres.

 

Todos sabemos que los meteoros climatológicos son inevitables y que únicamente podemos advertir sus impactos, tomar precauciones y paliar las consecuencias, pero ser tan negligente provoca mayores peligros a los que en sí mismo encierran dichos desastres.

 

Hay quienes, en el ánimo de lavarle el rostro al gobernador, no han tenido empacho en decir que el gobernador no es responsable y en estricto sentido puede que así sea, pero él es el responsable de su gobierno y cuando su gobierno falla, y él no toma decisiones sobre esos responsables, automáticamente se asume como tal, como ocurrió con protección civil donde no hizo nada.

 

Lo de los colchones es el acabose con esa bofetada política y moral que le han inflingido y allá él si se queda callado y no actúa. Ya veremos.

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